Ahora que comienza a hacerse evidente que la zona euro entrará en su tercera recesión desde el año 2008,
se confirma que las políticas aplicadas por los principales bancos
centrales del mundo han creado las condiciones ideales para un nuevo
tsunami financiero.
Los datos publicados por Eurostat esta semana
señalan que la producción industrial de Alemania cayó un 4 por ciento en
agosto (y un 1,8 por ciento en toda la zona euro) y que esta tendencia
continuó en septiembre, con la mayor caída desde el 2009. Poco antes, el
FMI había reducido su pronóstico de crecimiento para Alemania este año
desde 1,9 hasta 1,4 por ciento.. y se verá obligado a volver a rebajar
sus pronósticos para éste y el próximo año.
La actual crisis es producto de la ceguera en que fue envuelto el mundo al pensar que todo desequilibrio era detectado y resuelto de inmediato por el mercado, el supuesto gran regulador del sistema.
Pero el mercado no autorregula nada y dejarlo a su merced le está significando al mundo dos décadas perdidas.
Es decir, hay crisis para largo. Esto es lo que hemos llamado estancamiento secular, o de largo plazo.
El mundo se ha olvidado de la precisa
declaración que hizo a principios del año 2009 el ex presidente de la
Reserva Federal, Paul Volcker, quien señaló que la economía había
fallado por completo en la forma de examinar la realidad cuando aseguró
que entre las causas principales de la crisis financiera “estaba la fe
injustificada en las expectativas racionales y el libre mercado”…
Volcker no dudó en enfatizar que la profesión Económica estaba en
problemas, dado que en los últimos años se habían eludido todos los
enfoques y consensos sobre la política económica al dar rienda suelta a
los enfoques estadísticos y matemáticos.
Durante cuatro décadas (casi en
paralelo a la otorgación de los premios nobel de Economía), los
economistas se olvidaron que la Economía no es una ciencia exacta, dado
que es una rama de las Ciencias Sociales cuya riqueza depende justamente
de la pluralidad de enfoques. Desde el premio Nobel de Economía
otorgado a Paul Samuelson en 1970, la Economía se convirtió en un
fetiche de las matemáticas financieras y de los oligopolios financieros.
Al
igual que en el 2008, el mundo se encamina a una recesión mundial
producto de la creciente debilidad del consumo, un hecho que derrumba
toda la potestad entregada a las teorías de la oferta. En un mundo con
desequilibrios persistentes y aumentos crecientes de la desigualdad, no
es la oferta la que crea la demanda. Se ha llegado al nivel crítico de
que un puñado de productores puede ofrecer todos los bienes requeridos
pero estos no están disponibles para toda la humanidad. No es la oferta
la que crea la demanda sino que más bien es la demanda la que da fuerza a
la oferta. En Estados Unidos, la demanda del consumo privado equivale
al 70 por ciento del PIB. Por eso la debilidad de la demanda tiene
efectos significativos.
El cáncer de las burbujas especulativas
El desastroso estado de la economía
confirma que inyectar dinero al sistema financiero no ha impulsado a la
economía real. De hecho las multimillonarias inyecciones de liquidez ni
siquiera han logrado mantener los niveles de inversión. La caída
sistemática de la inversión desde septiembre de 2008 ha sido justamente
una de las razones que ha profundizado la crisis. Las multimillonarias
inyecciones de liquidez a la banca no han estimulado la inversión, pese a
que las bajas tasas de interés existentes en la Reserva Federal o el
Banco Central Europeo hacen creer que la inversión es un negocio
lucrativo. Ha sido un negocio solo para los especuladores que juegan en
los mercados bursátiles. Las caídas del Ibex y el Dax (ver gráficas)
reflejan que esta fantasía también va en descenso.
La
realidad es mucho más fuerte y ante las actuales expectativas de
declive y contracción económica, la inversión no tiene ninguna
perspectiva real. Y si con las tasas cercanas al 0 por ciento el mercado
es deprimente, ¿qué ocurrirá cuando comience el alza de los tipos de
interés? Janet Yellen, de la Reserva Federal, se ha comprometido a
hacerlo el 2015, dado que las bajas tasas de interés son un cáncer para
la economía mundial al permitir la creación de burbujas especulativas,
como las que han vivido en los últimos años los activos bursátiles.
Por
eso que la actual corrección de los mercados puede acentuarse o hacer
desaparecer del sistema varios miles de millones de euros cada día, lo
que podría desatar un caos global. Algo para lo cual los gobiernos y las
instituciones como el FMI no tendrían cómo responder dado que ya han
agotado todos sus recursos… para nada. Octubre ha sido siempre un mes
muy cruel para la economía, y este año no será la excepción.
Fuente:http://www.elblogsalmon.com/economia/la-nueva-tormenta-que-se-cierne-sobre-la-economia-mundial


No comments:
Post a Comment
GRACIAS POR TU OPINION-THANKS FOR YOUR OPINION