Por favor, pidan a nuestros políticos que ya no se dediquen más a empujar proyectos de construcción emblemáticos bajo la excusa que suponen un gran éxito para la marca España porque nos están costando un riñón. Tras el fiasco en la construcción del canal de Panamá ahora nos llega la ruina en las arenas del desierto de Arabia Saudí.
El 3 de julio de 2010 se celebró por todo lo alto la adjudicación a un consorcio español de la construcción y operación del AVE entre las ciudades de La Meca y Medina. La victoria española representaba hacerse con un contrato que ascendía a €6.700 millones.
A los problemas que han ido surgiendo durante la construcción del proyecto, entre ellos el de cómo poder lidiar con la arena del desierto que tiene la caprichosa manía de depositarse sobre las vías, ahora las empresas españoles se dan cuenta, tal y cómo nos cuentan en El Confidencial, que se enfrentan a un potencial agujero cercano a los €1.000 millones. Agujero que, cómo os podéis imaginar, con toda probabilidad acabará siendo pagado a cuenta de las arcas del Reino de España.
El consorcio español está formado por varias empresas, las públicas Adif, Renfe e Ineco y las privadas OHL, ACS, Dimetronic, Inabensa, Indra, Imathia, Consultrans, Copasa.
Pues bien, parece que ahora la parte pública compuesta por Renfe, Adif e Ineco, que son las encargadas de la operación y del mantenimiento del servicio ferroviario, una vez la línea se ponga en marcha, se ha dado cuenta que hay importantes errores de cálculo en las estimaciones de viajeros que utilizarán la línea de alta velocidad y que quedarán muy lejos de llegar a los 60 millones de viajeros/año que se estimaron para calcular la viabilidad de las operaciones de mantenimiento y servicio.
Según las nuevos cálculos, en el mejor de los casos de alcanzarán los 42 millones de viajeros al año, un 30% menos (las previsiones más pesimistas llegan a reducir en un 50% el número de viajeros previstos), lo que provocará una pérdida esperada, en el escenario optimista de unos €1.000 millones.
Mientras Renfe y Adif están intentando que todos los miembros del consorcio asuman de forma solidaria las potenciales pérdidas que se produzcan en la explotación del servicio, las empresas privadas se están ya intentando lavar las manos aduciendo que ellos cumplen con la parte del trabajo que les tocaba hacer, es decir la construcción de la infraestructura y el suministro de los trenes y que debe ser la parte pública la que asuma las pérdidas en la explotación ya que será esta la encargada de gestionar esa parte del contrato.
Una disputa similar a la que suscita el problema en la arena del desierto. Las constructoras no han dado con una solución técnica para evitar que la arena se siga depositando en las vías y le pasan el muerto a Adif y Renfe al entender que son ellos los que deberán asumir el coste de mantenerlas limpias ya que son los que se encargan del mantenimiento de la infraestructura.
Ya se que hay que impulsar la Marca España, pero quizás, en lugar de enterrar 1.000 millones en las arenas del desierto y quedar cómo los primos que construyen infraestructuras a pérdidas, sería mejor idea montar una buena campaña de marketing y promoción. con un presupuesto de mil millones seguro que llegas a todo el mundo para ensalzar la Marca España.
Mientras tanto, podremos presumir que somos tan generosos y ricos que hasta le construimos a pérdida las infraestructuras de Arabia Saudí.
Leer: “Las la peli de terror “El Canal de Panamá” nos llega “El AVE a la Meca”“
http://www.gurusblog.com/archives/a-la-gloria-de-la-marca-espana-el-ave-la-meca-medina-sufrira-perdidas-de-mil-millones/11/04/2016/


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