Galicia
«Sí, por la principal entra y por la desviada también. ¿Me oyes?... ¡Uf!»
El audio de la caja negra del Alvia revela una conversación reiterativa entre el maquinista y el interventor antes del accidente.
Hubo otra charla anterior sobre el freno de hombre muerto.
Escucha aquí la grabación íntegra de la caja negra del tren
Hasta ahora no había trascendido el audio de la caja negra del Alvia que descarriló en Santiago el pasado 24 de julio provocando 79 muertos. Se sabía el contenido genérico: una charla destinada a planear la bajada de una familia que se iba a apear en Pontedeume y discutir si el tren, por su longitud, podía parar en las vía desviada para facilitar el acceso al andén de estos pasajeros. Cuando Garzón Amo recibe la llamada a las 20.39,06 horas quedan seis kilómetros para llegar a la estación de Santiago.
***
La segunda conversación
«Entra por las dos y por las dos libro el paso». En la cabina suena el tono de uno de los dos teléfonos móviles del maquinista: el pasodoble Paco el Chocolatero. Francisco José Garzón Amo coge el teléfono.
-Dímelo.
[Se produce un largo silencio mientras el maquinista escucha lo que le dice el interventor]
-Eh... normalmente sí, pero bueno. Normalmente entra en el andén principal.
-[...]
-Bueno teóricamente está relacionado con el andén principal. Pero bueno puede entrar por otro. Yo no lo sé.
-[...]
-Sí, sí, sí cabe en las dos vías.
-[...]
-En Puentedeume [sic] cabe en las dos vías. Y en la otra, en la desviada, tengo que salirme con la motriz y el C [el vagón técnico] para librar el paso por cola. Pero vale para las dos vías.
-[...]
-¿Por la desviada? Sí, sí sí entra por las dos y por las dos libro el paso. No tienen ningún problema.
-[...]
-Bueno, eso como veas.
-[...]
El accidente
Un simple «¡Uf! cuando se da cuenta que no libra la curva de Angrois.
La conversación entre los dos tripulantes del Alvia está a punto de
terminar. Un minuto y cuarenta segundos para tratar un asunto en el que
se sigue repitiendo el mensaje clave en la última frase registrada antes
del descarrilamiento.
-Sí, por la principal entra, y por la desviada también. ¿Me oyes?
Durante la llamada se había oído un aviso
acústico al pasar por la baliza de la señal avanzada. Cuando el
maquinista deja de hablar el tren va a 195 kilómetros por hora y se oye
la señal acústica de la baliza previa de la señal de entrada, que estaba
en vía libre. Inmediatamente después acciona el freno de emergencia, y
se oye el código acústico de la señal.
En la cabina se escuchan sonidos que algunas fuentes identifican con el gesto de tirar el teléfono móvil.
El tren comienza a descarrilar en el kilómetro 84,413 a 179 por hora, en una zona en la que debía circular a 80. No hay grandes exclamaciones del maquinista cuando se da cuenta de que no libra la curva de A Grandeira.
Un grito sordo equiparable a un «¡Uf!» que apenas se distingue entre el impresionante estruendo del descarrilamiento. El ruido de arrastre del tren termina a las 20.41,16. Cuando cesa el sonido del accidente tan solo se oye un pitido de emergencia que no para, mezclándose con los lamentos de dolor del maquinista.
El conductor del Alvia se levanta y parece que intenta abrir la puerta. Finalmente se escucha un «¡Ay!» del maquinista.
En la cabina se escuchan sonidos que algunas fuentes identifican con el gesto de tirar el teléfono móvil.
El tren comienza a descarrilar en el kilómetro 84,413 a 179 por hora, en una zona en la que debía circular a 80. No hay grandes exclamaciones del maquinista cuando se da cuenta de que no libra la curva de A Grandeira.
Un grito sordo equiparable a un «¡Uf!» que apenas se distingue entre el impresionante estruendo del descarrilamiento. El ruido de arrastre del tren termina a las 20.41,16. Cuando cesa el sonido del accidente tan solo se oye un pitido de emergencia que no para, mezclándose con los lamentos de dolor del maquinista.
El conductor del Alvia se levanta y parece que intenta abrir la puerta. Finalmente se escucha un «¡Ay!» del maquinista.
La primera llamada
Una conversación sobre el freno de hombre muerto.
La llamada del interventor no fue la única que atendió el maquinista
durante el recorrido entre Santiago y Ourense. A la salida de Ourense, a
partir de las 20.15,19 horas, se escuchan los avisos acústicos de
actuación del dispositivo de freno de hombre muerto, que se activa
cuando el maquinista no reconoce determinados botones o pedales de a
bordo para demostrar que está plenamente consciente durante la
conducción. A las 20.17,42 horas suena por primera vez el tono de Paco el chocolatero
del móvil del maquinista y la conversación con un interlocutor
desconocido tiene que ver con los problemas técnicos que supuestamente
da el sistema de hombre muerto.
-Sí, aquí no aparece nada.
-[...]
-Aquí no sé si se me disparó el hombre muerto dos
veces y aflojé más la marcha. No sé eh... me pitaba freno, no sé, a lo
mejor eh... Joder, tenía que avisar antes de dispararse, pero bueno.
-[...]
-Bueno, no sé. Es igual. Relájate.
La conversación termina. En los 33 minutos
registrados en la caja negra hay una charla más, esta vez con el
maquinista Jesús Illanes -al que Garzón Amo releva en Ourense- por un
problema en un convertidor que regula el aire acondicionado. Illanes se
compromete a arreglarlo.
Esta noche en V Televisión



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