miércoles, 31 de mayo de 2023
🔥 ¡La GRAN ESTAFA de las VOTACIONES en SUPERVIVIENTES 2023
jueves, 11 de mayo de 2023
¿La Policía no encuentra al Yoyas, pero los periodistas sí?

Ha vuelto a ocurrir. Se ha vuelto a entrevistar a Carlos 'El Yoyas', el prófugo que debía estar en prisión por violencia de género tras maltratar a su pareja Fayna Bethencourt. Ya escribí un día que NO se puede entrevistar a maltratadores porque no van a reconocer nunca su responsabilidad. Agresores que, además, tienen sentencias que corroboran una tras otra su culpabilidad, hasta ser avalada por el Supremo.
Maltratadores que han huido de la justicia pero que se valen de medios de comunicación que permiten que se hagan las víctimas, nieguen la violencia de género y dañen aún a su expareja. Los agresores saben que en la ignorancia, en la necesidad de espectáculo, en la falta de formación y en la mala fe de muchos en los medios, tienen un altavoz.
Todo el mundo respeta el Estado de Derecho pero también hay que hacerse respetar. La violencia institucional existe y es cuando el Estado bien por omisión o por acción no cumple con la protección a la víctima. Quien no sabe de esto, va directo a decir que la culpa es de un ministerio de Igualdad, cuando las sentencias no salen de ese ministerio.
También dicen que la Ley de violencia de género tiene culpa de todo, en su obsesión por derogarla. Pero son los mismos que saben que el éxito o no de una ley depende de cómo se aplique. Los mismos que hacen oídos sordos ante los errores y quejas que las víctimas presentan sobre la justicia o la actuación policial ante el Defensor del Pueblo, año tras año.
Y sí, también hay aciertos. Mujeres que han encontrado protección pero no puede dejarse, con una sentencia ya firme, que los maltratadores se sientan impunes con medios que los convierten en estrellas y que hacen del sistema un meme del que reírse.
Porque cuando hay que buscar a una de esas madres protectoras que se llevan a sus hijos, sin sentencia condenatoria, bien que se localizan pronto. Sabemos que con 'el Yoyas' hay una búsqueda pasiva, ¿pero de verdad nos tenemos que creer que, en estos seis meses, se lo ha tragado la tierra y es ilocalizable para todo el sistema menos para los periodistas?
El sistema actúa a veces como si fuera una maquinaria automática, sin interpretar cómo opera la violencia de género. Porque consideran que el agresor actúa una vez mal y bueno... ya rectificará y se dará cuenta. Y no, eso no ocurre. No entienden que la violencia de género se sustenta en el odio y en ir a por ellas hasta el final, si nadie le para los pies. Y no hace falta matarlas directamente, muchos disfrutan sabiendo que el miedo y la incertidumbre podrá con ellas.
Lo malo es que el caso del Yoyas es la punta del iceberg. Hace días estuve en una casa de acogida y, allí, mujeres protegidas pero con una libertad limitada mientras su agresor merodea la zona, porque está en libertad provisional a la espera de juicio. Mujeres que han perdido a sus hijos e hijas porque la justicia las consideró unas locas y les dio la custodia a sus maltratadores.
Mujeres con dispositivo cometa pero él no lo lleva. Mujeres agredidas donde ellos se saltaron la orden de alejamiento. Mujeres agredidas porque les acabó la orden de alejamiento y no se volvió a pedir... y así, un error tras otro y con suerte de que alguna no acabe bajo tierra. Porque ellas se levantan cada día solas. Y ellos, partidos de risa viendo cómo tienen espacios para escaparse.
La entrevista del Yoyas es ejemplo de un periodismo que trata aún la violencia de género como un suceso. El mismo que, como dice Fayna en Instagram, no quiere escuchar a las víctimas. El mismo donde periodistas que revictimizaron a otras mujeres han sido premiados por sus jefes y opinan aún violencias machistas como si fueran expertos.
El mismo que se pasa el código deontológico de la profesión por la espalda. El mismo donde algunos aprovechan tratar estos temas para lanzar consignas de negacionismo machista y hacer campaña a costa de las vidas de esas mujeres. Quizás porque piensan y creen que la vida de las mujeres no vale nada.
ANA BERNAL TRIVIÑO
Periodista
martes, 3 de enero de 2023
martes, 25 de octubre de 2022
El inminente cambio de hora llega con polémica
El inminente cambio de hora llega con polémica
Vuelve el horario de invierno y el debate sobre su conveniencia
A las tres se retrasarán los relojes una hora.
A las tres se retrasarán los relojes una hora.
Con la llegada del otoño y la vuelta a las rutinas tras las vacaciones y el regreso al cole viene también el cambio de hora.
Así deberemos retrasar nuestros relojes o dispositivos (en ordenadores y teléfonos el cambio es automático) reloj una hora, lo que nos traerá amaneceres más tempranos y la puesta de sol llegará horas antes que en los meses de verano.
El nuevo cambio de hora será en la madrugada que va del sábado 29 al domingo 30 de octubre de 2022.
Tendrá lugar a las 03.00 horas y será entonces cuando habrá que atrasar el reloj a las 02.00 (hora peninsular), haciendo que ese día tenga 25 horas en vez de 24.
Este cambio de hora corresponde a los meses más fríos en nuestro país y se produce con la intención de ajustar la jornada laboral a las horas de luz diarias.
Esto no solo ocurre en España, sino que también lo hacen otros países de la Unión Europea que tienen establecido este sistema.
Con el cambio de hora llega también la polémica.
Ya hay partidos, como Compromís, que han pedido en las instituciones la supresión de esta cambio horario dos veces al año.
Es un debate abierto y la polémica está servida con argumentos económicos y de salud tanto a favor como en contra.
Pese a que han aumentado las posturas en contra de esta medida, el cambio de hora en España estaría garantizado al menos hasta el 2026, a juzgar por las fechas señaladas en el Boletín Oficial del Estado (BOE) que ya ha publicado el calendario de los cambios de verano y de invierno hasta dicha fecha.
Europa se lo piensa No todos los países cambian la hora, y de hecho ahora Estados Unidos también dejará de hacerlo debido a una ley que ha aprobado de forma reciente el Senado.
El cambio de hora llegó a España en 1940, cuando el dictador Francisco Franco decidió adelantar 60 minutos el horario español. Hasta ese momento los españoles habían vivido con el horario del meridiano de Greenwich (GMT+0), el de Reino Unido y Portugal.
En 2018, la Comisión Europea puso sobre la mesa la posibilidad de suprimir los cambios de horario y quedarse con una única hora durante todo el año, pero aún no se ha acordado una decisión consensuada entre los miembros de la UE.
Son muchos los expertos que ponen en duda los pretendidos ahorros energéticos que actualmente pueden suponer estos dos cambios al año y destacan la repercusión negativa, aunque no dañina, en la salud y la vida cotidiana de los ciudadanos.
En España también hay abierto un debate sobre la conveniencia o no de del cambio, aunque es una decisión que se tiene que armonizar con el resto de países de la UE.
Todavía no hay una fecha concreta para tomar una decisión aunque el Consejo de Europa lo ha discutido en numerosas ocasiones.
De hecho, antes de la pandemia las intenciones eran terminar con los cambios horarios, aunque no se llegó a ningún punto y el debate sigue vivo.
La Comisión Europea maneja una encuesta que señala que el 84% de la ciudadanía europea está a favor de terminar con el cambio de hora.
Sin embargo en la Unión Europea la falta de consenso entre los Estados no ha permitido tomar una decisión, a pesar de que Bruselas cuestiona su utilidad y plantea su eliminación.
martes, 11 de octubre de 2022
Tamara Falcó: "Vende inocencia y es completamente nociva"
Jota Linares habla sobre Tamara Falcó
Jota Linares, durísimo contra Tamara Falcó: "Vende inocencia y es completamente nociva"
El director de cine se ha estrenado en el mundo literario con 'El último verano antes de todo'
Jota Linares acaba de irrumpir en el mundo literario con ‘El último verano antes de todo’ (Planeta), un thriller ambientado en un pueblo de la sierra gaditana en el que salda cuentas con su propio pasado.
En una entrevista con ElPlural.com, el director de cine habla sin tapujos sobre temas como la salud mental, el acoso que sufrió de adolescente o el lado más oscuro del cine, pero también ha tenido palabras para el culebrón que se ha formado en torno a la figura de Tamara Falcó.
Así, Linares deja claro que una de sus mayores preocupaciones en la actualidad es el aumento de los delitos de odio y la homofobia.
Tema con el que se ha referido a la celebrity Tamara Falcó por su discurso en un congreso de familia tradicional vinculado a organizaciones ultracatólicas como HazteOír.
En su opinión, Falcó es una hipócrita y una irresponsable: "¿Qué hace esa mujer en un congreso de familias tradicionales, viniendo de dónde viene?".
Además, añade: "Es un personaje que vende inocencia y es completamente nociva.
Su discurso de odio solo va a traer más soledad y más sombras.
Y eso sí es un infierno en la tierra".
Lejos de quedarse ahí, Linares comenta: “Debería pensar que hay muchísima gente que sufre por sus palabras, a los que les está diciendo 'estás sucio, eres moralmente inaceptable'.
Imagínate la cantidad de infiernos personales que puede provocar en personas que están formándose e incluso la tienen como referente en redes sociales.
Es una irresponsable.
Creo que lo resumiría mejor así”.
Jota Linares, sobre el acoso que sufrió
Además, en la entrevista con este medio, Jota Linares habla sobre el acoso que sufrió cuando era adolescente en su pueblo por su condición sexual.
“Yo tenía un mapa mental de las calles por las que no tenía que pasar en mi pueblo a determinadas horas, porque sabía que implicaba una hostia o insultos”, dice.
jueves, 29 de septiembre de 2022
Critican a mujer porque su hijo usa mochila de Frozen
* Critican a mujer porque su hijo usa mochila de Frozen y entonces ella contesta epicamente “Mi hijo de 5 años lleva su mochila de Frozen a clases y cuando íbamos camino a la escuela venía una niña con su mamá y la niña le dice mira que bonita su mochila y la señora responde "pero es de niña" y yo pensé o sea si a mi hijo le gusta la película de Frozen lo hace ser una niña?
En su salón le han dicho qué bonita mochila, porque son niños pequeños, aún tienen inocencia, aún conservan su pureza ...
Los niños nacen sin complejos, sin prejuicios, ellos no nacen machistas o feministas, los adultos los hacemos así, los padres los hacemos así, los contaminamos, los llenamos de prejuicios tontos.
Cuando llegamos a la escuela mucha gente se nos queda viendo unos para bien, otros se ríen y cuchichean pero mi hijo se siente feliz con su mochila y a quien le ha cuestionado por qué mochila de niña? responde "no soy niña pero me gusta mucho Frozen" eso no me hace niña.
Amo a mis hijos y tienen grandes valores estoy educando hombres no machos acomplejados.”
miércoles, 11 de mayo de 2022
El arte como acto de resistencia - Gilles Deleuze
lunes, 4 de abril de 2022
Estados Unidos, racismo y anticomunismo
* Estados Unidos, racismo y anticomunismo
El resurgimiento propagandístico del anticomunismo, las relaciones históricas de los EE.UU con el nazismo y las consecuencias de la nueva maquinaria mediática contra Rusia
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Con la invasión de Ucrania, la campaña internacional contra Rusia parece haber superado ya los niveles de histeria anticomunista y anti Unión Soviética de los tiempos de la Guerra Fría. A las sanciones económicas se ha añadido la presión contra los atletas y artistas rusos. La soprano rusa Anna Netrebko, por ejemplo, ha visto cancelados sus conciertos y ha sido prácticamente vetada en los teatros de Europa Occidental y Estados Unidos por sus vínculos con Vladimir Putin.
Comparar el castigo de Occidente a esta artista de Rusia con lo que ocurrió con algunos artistas alemanes en la época de la Guerra Fría puede revelar algunas cosas. La soprano Elisabeth Schwarzkopf tuvo una carrera de gran éxito en las décadas de 1940 y 1950. Pero según Frances Storno Saunders, autora de ‘Who paid the piper?’, un importante libro sobre el papel de la CIA y los grupos organizados de derecha en la instrumentalización de la literatura y el arte contra el comunismo y la Unión Soviética durante la Guerra Fría: "Elisabeth Schwarzkopf había dado conciertos para las Waffen SS en el frente oriental, había protagonizado las películas de propaganda de Goebbels y fue incluida por éste en una lista de artistas ‘bendecidos por Dios’. Su número de afiliación al Partido Nacional Socialista era el 7548960. Schwarzkopf fue autorizada por el Comité de Control Aliado y continuó con su carrera.
Posteriormente fue condecorada como Dama del Imperio Británico". Y el conocido director de orquesta Herbert von Karajan, según el mismo autor: "Él (Karajan) era miembro del partido desde 1933 y nunca dudó en abrir sus conciertos con el 'Horst Wessel Lied', una de las canciones favoritas de los nazis. Sus enemigos se referían a él como ‘Coronel de las SS von Karajan’. Pero, a pesar de favorecer al régimen nazi, fue rápidamente restituido como rey indiscutible de la Filarmónica de Berlín, la orquesta que en los años de la posguerra se erigió en el baluarte simbólico contra el totalitarismo soviético." Elisabeth Schwarzkopf y Herbert von Karajan no eran los únicos partidarios del nazismo dentro de la élite cultural alemana.
Los pianistas Wilhelm Backhaus y Wilhelm Kempff -a quien Hitler llamaba ‘Mein Kempff’-, entre otros muchos, apoyaron al régimen. Todos ellos excelentes músicos, entre los más grandes del siglo XX, al igual que Anna Netrebko en el siglo XXI. Con el fin de la guerra, todos ellos reanudaron sus exitosas carreras. A ninguno de ellos se les prohibió la entrada a las salas de concierto y a los teatros, ni sufrió castigos por sus vínculos con el nazismo, como está sufriendo ahora Anna Netrebko por sus relaciones con Putin.
La cooptación de varios nazis, incluidos criminales de guerra, por parte de los Estados Unidos poco después de la derrota de Alemania es un hecho conocido y hay mucha literatura al respecto. Con el fin de la guerra, los nazis se convirtieron, por sus conocimientos y convicciones, en importantes aliados en la lucha contra el comunismo y la Unión Soviética.
Así, la ‘desnazificación’ de Alemania no fue un proceso ni muy profundo ni muy extenso. De hecho, la reconstrucción del capitalismo no sólo en Alemania sino en toda Europa se hizo con la ayuda y el compromiso de varios nazis, fascistas y otros grupos de derecha y extrema derecha. Sobre todo, los grandes industriales y banqueros que colaboraron con el nazismo en Alemania y Francia se salvaron.
Y artistas como Herbert von Karajan y Elisabeth Sschwarzkopf fueron ‘limpiados’ de sus conexiones con el nazismo para servir a la maquinaria de propaganda del Occidente capitalista.
El nazismo ha vuelto a ser un tema de debate debido a la presencia de grupos neonazis en el gobierno de Zelensky, apoyado por Estados Unidos, en Ucrania. El reconocido periodista australiano John Pilger, por ejemplo, escribió: "Tras el golpe de Estado en Ucrania en 2014 -orquestado por la enviada de Barack Obama en Kiev, Victoria Nuland-, el régimen golpista, infestado de neonazis, lanzó una campaña de terror contra el Donbás de habla rusa, que representa un tercio de la población de Ucrania.
"Supervisadas por el director de la CIA, John Brennan, en Kiev, las ‘unidades especiales de seguridad’ coordinaron ataques salvajes contra la población de Donbás que se oponía al golpe. Los vídeos y los relatos de los testigos muestran a los matones fascistas quemando la sede del sindicato en la ciudad de Odessa, matando a 41 personas atrapadas en su interior.
La policía no reaccionó. Obama felicitó al régimen golpista ‘debidamente elegido’ por su ‘notable moderación’. En el mismo artículo, John Pilger recuerda además que: "Casi todos los rusos saben que fue a través de las llanuras fronterizas ucranianas donde las divisiones de Hitler invadieron la Unión Soviética desde el oeste en 1941, impulsadas por los cultistas y colaboradores nazis en Ucrania.
El resultado fue la muerte de más de 20 millones de rusos".
Por otro lado, el eminente experto estadounidense en asuntos de Rusia, Stephen Cohen, en un artículo de mayo de 2018, advirtió: "La narrativa ortodoxa de los medios de comunicación políticos de EE.UU. responsabiliza únicamente a la ‘Rusia de Putin’ de la nueva Guerra Fría entre EE.UU. y Rusia.
Mantener esta verdad parcial (en el mejor de los casos) implica varias malas prácticas de los principales medios de comunicación, como la falta de contexto histórico; la información basada en ‘hechos’ no verificados y fuentes selectivas; el sesgo editorial; y la exclusión, incluso parcial, de los defensores de narrativas explicativas alternativas, clasificándolos como ‘apologistas del Kremlin’ y proveedores de ‘propaganda rusa’.”
No menos importante, sin embargo, es la naturaleza altamente selectiva de la narrativa dominante de la nueva Guerra Fría, lo que elige presentar y lo que prácticamente omite. Entre las omisiones, pocas realidades son más importantes que el papel que juegan las fuerzas neofascistas en Ucrania, apoyadas por Estados Unidos y gobernadas por Kiev desde 2014.
Ni siquiera los estadounidenses que siguen las noticias internacionales saben, por ejemplo, lo siguiente: - "Que los francotiradores que mataron a decenas de manifestantes y policías en la plaza Maidan de Kiev en febrero de 2014, desencadenando así una ‘revolución democrática’ que derrocó al presidente electo, Víktor Yanukóvich, y llevó al poder a un régimen virulentamente antirruso y proestadounidense - no fue ni una revolución ni una democracia, sino un golpe violento que tuvo lugar en las calles con apoyo de alto nivel- no fueron enviados por Yanukóvich, como todavía se informa ampliamente, sino casi con seguridad por la organización neofascista Sector Derecho y sus co-conspiradores. "
- "El pogromo que quemó hasta la muerte a personas de etnia rusa y otras en Odessa poco después, en 2014, que revivió los recuerdos de los escuadrones de exterminio nazis en Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido prácticamente borrado de la narrativa estadounidense principal, aunque sigue siendo una experiencia dolorosa y reveladora para muchos ucranianos."
- "Que el Batallón Azov, de unos 3.000 combatientes bien armados, que desempeñó un importante papel de combate en la guerra civil ucraniana y que ahora es un componente oficial de las fuerzas armadas de Kiev, es declaradamente ‘en parte’ pro-nazi, como lo demuestran sus galas, eslóganes y declaraciones programáticas, y está bien documentado como tal por diversas organizaciones internacionales de vigilancia." - "Que las agresiones de los escuadrones de la muerte contra los ciudadanos homosexuales, judíos, de etnia rusa, ancianos y otros ‘impuros’ se extienden por toda Ucrania gobernada por Kiev, junto con las marchas de antorchas que recuerdan a las que acabaron por enardecer a Alemania a finales de los años veinte y treinta.
Y que la policía y las autoridades judiciales oficiales no han hecho prácticamente nada para detener estos actos neofascistas ni para perseguir a los responsables. Por el contrario, Kiev los ha fomentado oficialmente, rehabilitando sistemáticamente a los colaboradores ucranianos con los pogromos de exterminio nazis alemanes y a sus líderes durante la Segunda Guerra Mundial, renombrando calles en su honor, construyendo monumentos en su honor, reescribiendo la historia para glorificarlos, y mucho más."
- "Que el informe oficial anual del Estado de Israel sobre el antisemitismo en el mundo en 2017 concluyó que tales incidentes se habían duplicado en Ucrania y que el número ‘superaba el recuento de todos los incidentes denunciados en toda la región juntos’. Por región, el informe se refiere al total de Europa del Este y todos los antiguos territorios de la Unión Soviética". En este contexto, es importante mencionar la reciente resolución de la ONU en la que se pide ‘combatir la glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que contribuyen a alimentar las formas contemporáneas de racismo’. Las únicas naciones que votaron en contra de esta resolución fueron Estados Unidos y Ucrania, 130 naciones votaron a favor y 49 se abstuvieron.
El anticomunismo, el racismo y la derecha en Estados Unidos Como escribió el historiador Eric Foner en su libro ‘The Story of American Freedom’: "El anticomunismo se convirtió en una herramienta esgrimida por los supremacistas blancos contra los derechos civiles de los negros, por los empresarios contra los sindicatos y por los defensores de la moral sexual y los roles de género tradicionales contra la homosexualidad, todos ellos supuestamente responsables de la erosión del espíritu de lucha del país."
Y para Sara Diamond, estudiosa de los movimientos de derecha en Estados Unidos y autora del libro ‘Roads to Dominion’: "El anticomunismo se convirtió en el motivo dominante de la derecha estadounidense no sólo porque justificaba la imposición del dominio estadounidense a nivel internacional, sino también porque reagrupaba elementos dispares de la ideología de la derecha.
En un nivel elitista, el anticomunismo consistía en preservar la desigualdad económica y la corriente libertaria del pensamiento de la derecha. En un nivel más popular, el anticomunismo tenía que ver con la obediencia a la autoridad y la represión de la disidencia política interna y de las tendencias desviadas en la cultura en general".
En los años 50 y 60 del siglo pasado, los supremacistas blancos de Estados Unidos lucharon ferozmente contra la integración de los afroamericanos -que les permitiría asistir a las mismas escuelas y lugares públicos a los que asistían los ‘blancos’-, que finalmente fue decidida y aplicada por el Tribunal Supremo de los EE.UU.
Sara Diamond cita una reveladora declaración de Robert Paterson, un líder supremacista de la época, en un informe de 1956 de su organización, la Asociación de Consejos Ciudadanos de Mississippi:
La integración representa la oscuridad, la regimentación, el totalitarismo, el comunismo y la destrucción. La segregación representa la libertad de elección de los asociados, el americanismo, la soberanía del Estado y la supervivencia de la raza blanca”. En Estados Unidos, el anticomunismo y el racismo siempre han ido de la mano.
Y si no todo racista es nazi, todo nazi es racista. El racismo y la supremacía blanca son la base común tanto del fascismo como del nazismo. Así, el apoyo de Estados Unidos a los neonazis ucranianos es la continuación de una colaboración mucho más antigua de la supremacía blanca y las élites económicas estadounidenses con el fascismo y el nazismo en la lucha contra la integración de los afroamericanos, por un lado, y la cruzada anticomunista, por otro.
La actual campaña antirusa es una continuación de la cruzada anticomunista de la Guerra Fría, con los mismos métodos, los mismos colaboradores y el mismo objetivo: la imposición del sistema capitalista y el dominio de las élites económicas de Occidente sobre todo el planeta.
La Unión Soviética y el Pacto de Varsovia ya no existen, pero la Rusia de Vladímir Putin ha cometido el último crimen: no se ha convertido en una nueva colonia de Occidente. La neocolonización de Rusia iniciada bajo Boris Yeltsin ha sido revertida por Putin, y por eso él es tan execrado.
La elección del actual presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, fue una consecuencia directa del derrocamiento del presidente Yanukovich, de la misma manera que la elección de Bolsonaro siguió al golpe contra la presidenta Dilma Rousseff.
Y no es casualidad que tanto en el golpe de Estado contra Dilma Rousseff en Brasil como en la ‘revolución’ de 2014 en Ucrania, los grupos de derecha y extrema derecha -neonazis en el caso de Ucrania- hayan jugado un papel clave en la articulación de las manifestaciones en las calles.
Tampoco es una coincidencia que empresas como Monsanto entraran en Ucrania poco después del derrocamiento del presidente Yanukóvich, ya que la misma Monsanto estuvo involucrada en el golpe parlamentario que derrocó al presidente Fernando Lugo en Paraguay en 2012.
A su vez, el golpe de Estado en Brasil abrió la puerta a la explotación de las reservas de petróleo por parte de empresas extranjeras y a toda una serie de privatizaciones.
Grandes empresas como Shell o Monsanto -adquirida por Bayer en 2016- y grupos de derecha y ultraderecha se entrelazan en un mismo movimiento político, el neoliberalismo.
Para Sara Diamond, "es evidente un patrón. Ser de derechas significa apoyar al Estado en su capacidad de imponer el orden y oponerse al Estado como distribuidor de la riqueza y el poder hacia abajo y de forma más equitativa en la sociedad. A lo largo de la historia de los movimientos de derecha en los Estados Unidos, veremos este patrón recurrente con una organización tras otra trabajando para reforzar el capitalismo, el militarismo y el tradicionalismo moral. "
Abogar por un Estado fuerte cuando se trata de imponer el ‘orden’, es decir, la represión, pero oponerse al Estado cuando se trata de la distribución de la riqueza y el poder o del mantenimiento de un sector público fuerte de la educación y la salud: ésta es la esencia del neoliberalismo.
Para imponer su agenda de privatizaciones, destrucción de derechos sociales y laborales y protección del medio ambiente, la salud y la educación, el neoliberalismo sólo puede movilizar el apoyo de las fuerzas más reaccionarias que aún existen en la sociedad, el fascismo latente.
Porque el fascismo no es más que el neoliberalismo con botas y uniforme. O, dicho de otro modo, el neoliberalismo es el fascismo vestido de etiqueta.
Ante esto, no es de extrañar que en Ucrania, Brasil o la Bolivia de Evo Morales, el racismo y la supremacía blanca, en sus formas más extremas de fascismo y nazismo, hayan sido instrumentalizados para apoyar golpes de Estado e imponer políticas económicas de concentración de la riqueza y del poder, de rígida jerarquización y exclusión social.
El incremento sustancial de grupos neonazis en Brasil bajo el gobierno de Bolsonaro, una vez más, no es una casualidad, es el resultado de un proyecto político aplicado tanto en América Latina como en Ucrania.
Como escribió Eric Foner: "La libertad en la Guerra Fría era un concepto circular. Si una nación formaba parte de la alianza militar anticomunista mundial liderada por Estados Unidos, se convertía automáticamente en miembro del ‘mundo libre’.
Este uso produjo anomalías como que la España fascista fuera elogiada por el presidente Eisenhower por su devoción a la libertad, y que la República de Sudáfrica fuera incluida dentro del ‘mundo libre’ a pesar de que su minoría blanca privaba a la población negra de casi todos sus derechos".
El ‘mundo libre’ actual impone sanciones no sólo contra Rusia, sino también contra Cuba y Venezuela. El ‘mundo libre’ apoyó y legitimó los golpes de Estado contra Fernando Lugo en Paraguay, contra Manuel Zelaya en Honduras, contra Dilma Rousseff en Brasil y contra Evo Morales en Bolivia, entre muchos otros.
Este es el verdadero ‘mundo feliz’ donde los neonazis son héroes que luchan por la libertad y el racismo sigue exterminando a los pueblos indígenas y a los afrodescendientes en América Latina en nombre del progreso y del capital.
Franklin Frederick Publicado el 21 de marzo 2022
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sábado, 2 de abril de 2022
Poner coto a los acaparadores Al gobierno español no le llegan los dedos de los pies y de las manos para tapar las vías de agua.
miércoles, 30 de marzo de 2022
¿Por que los jóvenes son cada vez más ignorantes?
* ¿Por que los jóvenes son cada vez más ignorantes?
En un efusivo artículo de 2012 publicado en el New York Review of Books el poeta Charles Simic declaraba que estamos viviendo en la Era de la Ignorancia.
Desencantado por las manifestaciones culturales de su país, donde en algún momento el grueso de la población llegó a creer que Saddam Hussein había sido responsable de los ataques del 11 de septiembre o que Obama era musulmán, Simic denunció lo que considera es una "rebelión de mentes opacas en contra de la inteligencia", por lo cual es acertado concluir "con Sidney Hook que la estupidez es una de las grandes fuerzas de la historia", todo lo cual es bastante conveniente para la clase política que "resiente a todo aquel que muestra la habilidad de pensar de manera seria e independiente".
Lo que más me llamó la atención de leer el artículo de Simic, un destacado poeta amigo de Octavio Paz, es su diagnóstico puntual, basado en su observación como profesor universitario de literatura, de que los jóvenes son cada vez más ignorantes, pasan de la escuela a la universidad sin estar preparados y sobre todo adoleciendo en conocimientos de historia. Esto mismo lo detecta Rushkoff en cierta forma en su libro Present Shock: inundados por enormes cantidades de información noticiosa, perdemos las noción de las grandes narrativas, de la continuidad del tiempo y la memoria.
Todo es un perpetuo y atiborrado "ahora". Simic escribe sobre la notable carencia que tienen los jóvenes de las grandes ideas de otros tiempos: Hemos necesitado muchos años de indiferencia y estupidez para hacernos tan ignorantes como somos hoy. Cualquiera que haya enseñado en una universidad los últimos 40 años, como yo lo he hecho, puede decirte que los estudiantes que salen de la preparatoria cada año saben menos. Primero fue desconcertante, pero ya no sorprende a ningún instructor universitario que los amables y entusiastas jóvenes que se enrolan en las clases no tienen la habilidad de retener la mayoría del material que se enseña.
Enseñar literatura inglesa, como yo he hecho, se ha vuelto más difícil cada año, ya que los estudiantes leen menos literatura antes de entrar a la universidad y carecen de la más básica información histórica del período en el que una novela o un poema fue escrito, incluyendo las ideas y los asuntos que ocupaban a las personas de ese momento.
Tengo la impresión de que esto es un fenómeno global. Hablo desde lo que observo en México, pero podemos citar también al exprofesor de Cambridge, Terry Eagleton, quien en un artículo en el mismo tenor que el de Simic denunció la influencia neocapitalista sobre la educación superior, considerando que las universidades son administradas como negocios y que las humanidades están al borde de desaparecer puesto que no pueden competir en la producción de capital con otras carreras.
Las impresiones de Simic son sobre los estudiantes en Estados Unidos, el país con la presencia mediática más incisiva del mundo, a la vez también, el país que más influencia tiene el mundo, siendo una especie de oficina central de adoctrinamiento cultural global.
Algunos países obtienen lo peor de los dos mundos, son colonizados culturalmente y económicamente, pero no reciben los beneficios materiales de la libre economía y se ven obligados a consumir objetos (como ropa o gadgets) y productos culturales de baja calidad. Simic hace hincapié en que una de las cosas que se está perdiendo es el conocimiento de la historia --encandilados por el nuevo smartphone que hace desechable todo lo demás (incluyendo nuestra memoria); sin una noción histórica, el pueblo es fácilmente manipulable ya que no tiene el alcance de visión para percibir que los políticos están recurriendo a los mismos trucos o a las mismas falsas promesas que han utilizado antes sin entregar nunca resultados.
Como dijo el filósofo George Santayana, "aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo". Me pregunto si, correteando las actualizaciones incesantes que nos hacen llegar nuestros aparatos, no nos estaremos programando para repetir los mismos errores del pasado, pensando que éste ya no existe, que ya lo hemos superado y con él los grandes desafíos de la condición humana. Simic considera que nuestra ignorancia, en el mundo real, nos hace presa fácil de la manipulación política e ideológica.
"Para empezar, hay más dinero que ganar de los ignorantes que de las personas educadas, y engañar al pueblo es una de las pocas industrias que seguimos manteniendo en este país. Un pueblo verdaderamente ilustrado sería malo para los políticos y los negocios".
Cómo explicarnos este incremento en la ignorancia --incremento al menos en lo referente a las bellas artes, a las tradiciones religiosas, a la historia. Simic culpa en Estados Unidos a la educación. "No hay duda de que el Internet y la televisión por cable han permitido que variados intereses políticos y corporativos diseminen desinformación a una escala antes imposible, pero para que eso sea creído es necesaria una población malamente educada y desacostumbrada a verificar las cosas que se le dicen".
Me pregunto si no existe una especie de loop de retroalimentación entre los medios electrónicos y la carencia educativa, uno magnificando el efecto de la otra. Pasamos grandes cantidades de tiempo consumiendo contenido electrónico en forma de snack, pedacería diseñada para atrapar nuestra atención y ante este contenido --hecho a la medida de nuestra dopamina-- las películas de cine de arte, los libros de filosofía clásica o las novelas de autores de hace más de 50 años nos parecen aburridas.
En inglés se ha creado el término "infotainment" para referirse a la información y al entretenimento como una misma (y ubicua) cosa. Hoy en día todo tiene que ser entretenido, fácil de usar y útil (en el sentido de que nos brinde un capital, algo que podamos presumir que sabemos o que podamos vender). Hace unos días me encontré con esta increíblemente popular app llamada Blinkist, la cual tiene cientos de miles de usuarios y decenas de millones de seguidores en las redes sociales. Me pareció sintomática de lo que Simic llama la Era de la Ignorancia a la vez que, paradójicamente, denota un fuerte deseo de saber.
Blinkist ofrece resúmenes de miles de libros que puedes leer en 15 minutos, una especie de resumen ejecutivo compuesto de puros "insights" de populares obras de no ficción. Promete hacerte más inteligente y ahorrarte toda la paja y la molestia de tener que realmente leer el libro. En nuestra era todos queremos ser CEOs, todos traducimos el tiempo en dinero y todos nos preparamos para pasar el examen (no para realmente aprender, sino para parecer que sabemos lo suficiente para pasar el punto de control y obtener el beneficio social o económico). noosphere-2
Se podrá argumentar que los jóvenes no saben menos sino que sus saberes están orientados a lenguajes científico-técnicos, como por ejemplo la tecnología de la información, a través de la cual pueden, por ejemplo, extender su memoria a la Red y utilizar la Nube como un almacén de información mucho mayor de lo que las mentes más prodigiosas albergaban en la antigüedad. Y, también, el siempre citado argumento de que las habilidades intelectuales modernas están orientadas hacia el reconocimiento de patrones y no a la memorización de información.
Como si fuéramos más ligeros y estuviéramos uniéndonos a una mente global incorpórea. En algún momento esto puede llevar a creer incluso que estamos por manifestar el sueño de Teilhard de Chardin de la noósfera, la evolución de una capa de conciencia inmaterial, una especie de superalma planetaria (al menos los entusiastas editores de la revista Wired así lo creían). El juicio que he querido exponer aquí, sin embargo, es un juicio de valor: una defensa de la calidad de la información y su capacidad de ser transformada en sentido y no de la cantidad de información que podemos manejar como individuos o en colectivo y su capacidad de ser transformada en ventaja o utilidad. A su vez, no tengo reparos en manifestar que el problema de educación que vivimos es un problema de valores, es decir un problema moral y estético.
Hoy la mayoría de las personas preferirían tener una habilidad que puedan capitalizar fácilmente y no una sensibilidad que sea inútil económicamente pero que alimente al individuo de belleza y de una riqueza que no cotiza en la bolsa. Nuestras prioridades y deseos hoy son determinados en función de la economía, el éxito personal (deseo aspiracional) y el materialismo y no de la estética, la ética ni la espiritualidad.
En suma, simplemente digo aquí que para mi forma de ver el mundo --una visión tradicional-- el conocimiento debe estar ligado a principios que trascienden modas y corrientes pasajeras; ideas o valores que pueden encontrarse fundamentalmente en el arte, la religión y la filosofía (también en la ciencia, pero sólo en la ciencia que es capaz de encontrar sentido, es decir, en una ciencia siempre vinculada a la filosofía, como fue en el origen).
Más allá de las apariencias y las rápidas descargas del hedonismo, lo que todos deseamos es entrar en contacto con algo más duradero y profundo y lo único que sabemos de cierto que trasciende nuestra corta estancia bajo el Sol son las ideas y los valores. Platón nos hablaría del Bien, de la Belleza, de la Unidad. Buda del Dharma (la ley de la cual el universo mismo es sólo una manifestación).
Quizás lo mejor que tenemos actualmente --en un mundo fanáticamente secular-- son intentos como los de Carl Sagan por encontrar belleza y sentido dentro del supuesto azar de la ciega máquina universal e incrustar nuestros procesos dentro de la madeja de la evolución cósmica desde una perspectiva de participación. Sobre lo último habría que recordar que las grandes ideas de Sagan --"somos polvo de estrellas", "somos la forma en la que el universo se conoce a sí mismo"-- son solamente ecos o reformulaciones casi exactas de nociones conocidas a través de una ciencia interna hace miles de años por diversas culturas como la védica, la griega o la egipcia, entre otras.
Intentando entender esta propagación de la ignorancia o este declive cultural --mayormente desestimado en la cresta del progreso tecnológico, puesto que, ¿cómo es posible que se hable de ignorancia cuando producimos tanta increíble, cuasidivina tecnología?-- me parece ineludible dirigir la mirada a cómo hemos asimilado la tecnología o a cómo no nos hemos percatado de los efectos que tienen los nuevos medios en nuestros sentidos y en nuestra cognición. Marshall McLuhan, un autor al que todos deberíamos regresar en esta época, dijo que la tecnología es una extensión de nuestros sentidos, pero que de la misma forma que los amplifica también los amputa.
Un automóvil es una extensión de nuestras piernas (aunque alguno ha bromeado que también del pene), un teléfono de nuestros oídos y de nuestra voz (¿un smartphone es un genio o demonio atrapado en el bolsillo?), el Internet es una extensión de nuestro cerebro. No hay duda que sus alcances son enormes, su potencial maravilloso, pero hay que detenernos a observar si su mismo poder, su fabuloso encantamiento no está obnubilando o inundando algunos aspectos de nuestra percepción o por lo menos modificando algunos hábitos que determinan nuestra relación con el mundo y nuestra capacidad de conectarnos con los demás.
El sentido de la frase de McLuhan queda claramente ejemplificado en el slogan repetido incansablemente, lo mismo por compañías de telecomunicación que sitios de internet: que nos están conectando donde quiera que estemos, todo el tiempo. ¿Acaso a la vez también no nos están desconectando del mundo real y de nosotros mismos? ¿Si estamos conectados todo el tiempo a la Red podemos estar conectados a nuestro entorno y a lo que sucede fuera de la pantalla?
Como dice el anarcoprimitivista John Zerzan: "está claro que las máquinas están conectadas, ¿pero no sé hasta que punto lo están los humanos? Todos están en su teléfono celular todo el tiempo, como zombis, vas por la calle y la gente choca contigo porque está tan embobada viendo sus aparatos".
Lee la primera parte de esta reflexión: Vivimos en la Era de la Ignorancia: La ilusión de la tecnología




















