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jueves, 22 de septiembre de 2022

"Lo siento, no volverá a ocurrir" Salvar al campechano 'Salvar al rey

  

"Lo siento, no volverá a ocurrir"

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Salvar al campechano 'Salvar al rey , la docuserie de HBO Max sobre la maquinaria del Estado que protege a Juan Carlos I HBO Max

 Por esos misterios extraños que guían los destinos de la monarquías europeas, HBO ha decidido estrenar el documental Salvar al rey (un supuestamente demoledor resumen de los aspectos menos conocidos de la biografía de Juan Carlos I) al mismo tiempo que se celebraban las honras fúnebres por Isabel II de Inglaterra. 

Si se trataba de contraprogramar una muerte a todo tren con una vida a todo trapo, no cabe duda de que la jugada les ha salido redonda, aunque lo primero que salta a la vista, tras un somero repaso a los testimonios y veredictos vertidos durante dos horas y media escasas, es que tampoco había para tanto.

 Los elementos verdaderamente nuevos se limitan a unas cuantas grabaciones dignas de la prensa rosa mientras que la parte sumergida del iceberg, una auténtica cordillera de mierda, ya la conocíamos desde hace años. 

El leit-motiv del documental es una moneda de euro con la cara del rey Juan Carlos que gira y gira ofreciendo mejor siempre su mejor perfil, sin caer jamás de canto y olvidando el otro lado de la moneda: la cruz que llevamos soportando los españoles cuatro decenios y pico. 

De hecho, basta la elección de ese rostro inconfundible (como si no hubiera un solo personaje histórico capaz de comparársele, en la ciencia, la política o las artes, de Cortés a Cervantes, de Cajal a Zambrano) para explicar algunas de las principales taras de esta democracia traída de la mano de un títere borbónico puesto a dedo por el mayor genocida de la historia de España.

 Se habla de una prensa reducida a papel higiénico desde aquel lejano día de 1956 en que el futuro monarca mató a su hermano pequeño, Alfonso, de un tiro en la cabeza en el exilio de Estoril y el nombre de Juan Carlos ni siquiera apareció a pie de página. 

Se habla de un accidente con un arma de fuego, sin comentar las costumbres cinegéticas de esta peculiar familia, tan apegada a las escopetas, las pistolas y los rifles de caza.

 Se habla de una fotoperiodista, Queca Campillo, dedicada en cuerpo y alma al servicio de su majestad, con la que se veía en una furgoneta aparcada cerca de la Zarzuela.

 Se habla de otra amante cinco estrellas, Bárbara Rey, que empezó a chantajearlo y a la que pagaron una millonada de dinero público más un programa a medida en TVE. 

Se habla de reportajes clausurados antes de publicarse y de una revista comprada por su entonces amigo Mario Conde antes de que siguiera informando más de la cuenta. 

Se habla de un señor que deja en suspenso las funciones de Jefe de Estado para darse la vida padre en Suiza. 

Se habla de unos servicios secretos reconvertidos en poceros, unos funcionarios públicos que no tenían otro trabajo que ir limpiando los rastros de porquería que el rey iba dejando por todas partes, en su trato diario con barraganas, empresarios sin escrúpulos, banqueros ciegos de ambición y traficantes de armas.

 Hay unos cuantos periodistas (Pepe García Abad, Ana Pardo de Vera) que mantienen en alto la antorcha de la profesión, pero también hay otros, como la inefable Victoria Prego, que continúan impertérritos su labor de mamporreros, intentando sostener los palos del sombrajo cuando hace años que el sombrajo está por los suelos.

 Casi de pasada, un ex agente del CESID comenta que el verdadero motor intelectual del 23-F fue el mismísimo rey Juan Carlos y a continuación un analista experto en espionaje asegura que la tan cacareada actuación del rey en televisión fue la guinda de una operación de inteligencia prácticamente perfecta.

 Da bastante vergüenza escuchar a Fernando Onega, y a otros tantos como él, fingiendo su escándalo ante las lastimosas revelaciones de los últimos años, como si no hubieran sido ellos mismos los que forjaron sus exitosas carreras a base de cerrar mucho los ojos, los oídos y la boca. 

Por un momento da la impresión de estar viendo al gendarme de Casablanca precintando el bar de Rick mientras se mete la ganancias en la gorra. 

En cuanto al testimonio sacerdotal de José Bono, predicando que el rey es humano y no divino, no se sabe si da más asco que risa o más risa que asco. 

En fin, puede que el documental sirva para abrir los ojos de algún inocente o algún incauto, pero adolece de una falla fundamental en este tipo de trabajos: está dirigida exclusivamente a un público convencido de antemano, porque a los partidarios irredentos del rey Juan Carlos no van a convencerlos de ninguna manera, ni con audios ni con exclusivas ni con revelaciones de última hora.

 Tal vez habría sido más efectivo contar todo este esperpento terrorífico a través de la ficción, una teleserie al estilo de la que Atresmedia está a punto de lanzar sobre el romance entre Bárbara Rey y Ángel Cristo.

 A menudo la ficción es el único camino para contar la verdad, sobre todo ahora, cuando la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre el campechano que ha estado décadas al frente del país, parece mentira.

 DAVID TORRES SEPTIEMBRE 13, 2022

     


jueves, 3 de septiembre de 2020

Don Juan de Borbón consiguió su fortuna vendiendo sus principales propiedades






Don Juan, junto a su hijo, el rey Juan Carlos I.
 

Tras desvelarse que el padre del actual rey de España no murió pobre, ahora toca conocer cómo logró acumular 728 millones de las antiguas pesetas en una cuenta en Suiza.


Según relata el diario El Mundo, Don Juan fue vendiendo sus principales propiedades inmuebles, con las que logró acumular su fortuna en  Suiza. El dinero, pues, procedía de España.


Entre sus más lucrativas ventas, destaca la de la isla gallega de Cortegada, por 68 millones, a un constructor de Santiago de Compostela. La isla fue parte de la herencia que le dejó Alfonso XIII.


La venta del Palacio de la Magdalena fue negociada con el primer alcalde de la era postfranquista que tuvo Santander, quien se propuso recuperar para la ciudad el singular edificio.


 El palacio fue valorado por lo bajo debido, según cuenta el exedil, a la "generosidad de Don Juan". Lo dejó en 150 millones de pesetas. 


Con otro palacio, el de Miramar, situado en San Sebastián, consiguió reunir 102 millones de pesetas, tras traspasarlo al ayuntamiento de la ciudad vasca. 


Villa Giralda, su residencia en Estoril en el exilio, la vendió a un empresario alemán por 68 millones de pesetas.


El resto del montante que componía su fortuna, unos 160 millones de pesetas, los conseguiría por la venta de acciones.

Don Juan de Borbón repartió en tres cuentas suizas una fortuna de 700 millones de pesetas


Don Juan de Borbón, padre del actual monarca Juan Carlos I, no fue pobre. De hecho, dejó una herencia de más de mil millones de pesetas a sus herederos.


En el veinte aniversario de la muerte del monarca que nunca reinó, se ha conocido que Don Juan acumuló más de 700 millones de pesetas en tres cuentas que poseía en Suiza. 


Junto a sus posesiones en bienes inmuebles, el patrimonio que dejó, y del que su hijo heredó 375 millones, alcanzó los 1.100 millones de pesetas.

 

miércoles, 5 de agosto de 2020

Huyen, pero siempre sin devolver los millones los Borbones


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Las menciones de Juan Carlos I contra la corrupción





Huyen, pero siempre sin devolver los millones

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Escribió Ramón del Valle Inclán tras la huida de Alfonso XIII:
«Los españoles han echado al último Borbón, no por Rey sino por ladrón».


Entonces la prensa reaccionaria lo presentó como un acto de patriotismo, más que como una fuga de España para evitar ser juzgado por ladrón y por el informe Picasso, que costó la vida a miles de jóvenes españoles.





Casi 90 años después, un rey impuesto por un dictador, tras un golpe de Estado, huye con un montón de millones en los bolsillos, la prensa y los partidos monárquicos, incluido parte del PSOE, lo presentan como acto de generosidad y patriotismo.
 


 Mientras que él dice que se marcha por dignidad y amor a España. Sin embargo, salvo Amadeo de Saboya, al menos que se demuestre lo contrario, y Felipe de Borbón abdique devolviendo la Soberanía al pueblo español, ninguno de esos valores ha tenido ningún rey español y dudo que lo llegue a tener.



 
La prensa y los partidos del Régimen monárquico corrupto, quieren presentar la huida del Borbón como un acto de patriotismo, dignidad y generosidad...

Los borbones han huido varias veces de España, pero nunca devolvieron los millones.

Generosidad y amor a España:

Devolver los millones que se llevo, España lo necesita, y hacer que su hijo devuelva la Soberanía Nacional al Pueblo español.

 

Patriotismo:







Ponerse bajo la ley de los tribunales españoles en igualdad de condiciones a cualquier otro y, por supuesto, devolver la Soberanía Nacional al Pueblo.

 
Dignidad:


Quien carece de ella, no puede apelar a ella, presuntamente no la tiene, del mismo modo, que, si el pueblo español no exige sus derechos como ciudadanos, no será un pueblo digno de ser llamado como tal, por muchas banderas que ponga en sus balcones o mucho que grite: «Soy español, español, español». 


La Soberanía Nacional pertenece sólo al pueblo, al Pueblo español.


Patriotismo de verdad, dignidad y generosidad:


Dar la oportunidad de que los españoles podamos elegir de manera democrática, por primera vez en 83 años, a nuestro jefe del Estado.


Lo demás, es y será una estafa, un absurdo paripé y una traición a España, por parte de la monarquía y sus cómplices.



Paco Arenas






domingo, 2 de agosto de 2020

Cuando Juan de Borbón llegó a España para luchar con Franco




Dicen que el mismo 18 de julio ya estaba preguntando como entrar en España. Había pedido permiso a su padre para alistarse en el ejército franquista.


El 1 de agosto de 1936  un hombre que se hace llamar Juan López entra clandestinamente en España por Dancharinea (Navarra), el único paso fronterizo abierto en zona franquista.


 No viaja solo. Viste un mono azul sobre el que lleva un brazalete con los colores de la bandera «roja y gualda». Sobre su pecho el símbolo de Falange y en su cabeza una boina carlista.


Tras cruzar la frontera se dirige a Pamplona y Vitoria. Su primer destino es Burgos y su objetivo unirse al batallón del general franquista Francisco García-Escámez en el frente de Somosierra.


Juan López es en realidad el tercer hijo varón de Alfonso XIII, Juan de Borbón y Battenberg.  Aunque en enero de 1941 se convertiría en heredero de la corona española, en 1936 sus posibilidades de heredar eran mínimas.


 La renuncia de sus hermanos mayores  -uno hemofílico y otro sordomudo-  y la abdicación de su padre, harían de él un heredero que nunca llegó a disfrutar de los destellos de la corona, salvo el día que fue enterrado en el Monasterio de El Escorial, con honores de rey.


Desde el comienzo de la Guerra, al igual que lo hizo su padre, había demostrado sus simpatías por los rebeldes. Dicen que el mismo 18 de julio ya estaba preguntando como entrar en España.


 Había pedido permiso a su padre para alistarse en el ejército franquista. Alfonso XIII satisfecho de la decisión de su hijo le manifestó: «Me alegro de todo corazón. ¡Ve, hijo mío, y que Dios te ayude!».


La entrada en España la hizo acompañado de un leal séquito de monárquicos. No había llegado a Burgos cuando en los oídos del General Mola alguien depositó sus intenciones.


 Fue Mola quien mandó un destacamento en su búsqueda con la orden fulminante de devolverlo a la frontera  por donde había entrado, «por las buenas o por las malas», bajo la amenaza de que si regresaba «sería fusilado con todos los honores que a su elevado rango corresponda».


Pero Juan de Borbón no se daba por rendido y dirigió varios escritos a Francisco Franco durante el transcurso de la contienda. 


El primero el 7 de diciembre de 1936 confiando al «corazón de soldado» de Franco su anhelo de servir a España al lado de sus compañeros  y solicitando un puesto a bordo del crucero Baleares: («Yo me incorporaría directamente al buque, me abstendría en absoluto de desembarcar en puerto alguno español y, desde luego, le empeño mi palabra de que no recibiría ni aun a mis amigos personales»).


 Franco le respondió tres semanas después: «no me es posible seguir los dictados de mi corazón de soldado aceptando vuestro ofrecimiento».


De haberlo aceptado, tal vez el voluntario frustrado habría perdido la vida, al igual que la perdieron varios de sus compañeros de promoción, cuando la noche del 5 de marzo de 1938 fue hundido el crucero Baleares por la armada republicana.


Cuando el ejército franquista hizo su entrada en Barcelona, Juan de Borbón se apresuró a felicitar al caudillo mediante telegrama: («Felicito de corazón a V.E. con el orgullo de ser español por el victorioso remate tan ejemplar que redime para España queridas provincias catalanas.


 Con la emoción que siento ante el heroísmo invencible ejército, Generales y Mando Supremo le saluda afectuosamente»).


La misma actuación tuvo al declararse el final de la Guerra por parte de los vencedores: («Uno mi voz nuevamente a la de tantos españoles para felicitar entusiasta y emocionadamente a V.E. por la liberación de la capital de España.


 La sangre generosa derramada por su mejor juventud será prenda segura del glorioso porvenir de España, Una, Grande y Libre. ¡Arriba España!»). 


 Franco, esta vez le responde con menos apatía que las anteriores: («Al recibir vuestro emocionado telegrama por la gran victoria nacional, me es grato recordar que entre esa juventud admirable, tan pródiga en el sacrificio, habéis intentado formar, solicitando reiteradamente un puesto de soldado.


 Por ello será realidad la España Una, Grande y Libre que evocáis. ¡Arriba España!»)


Durante los siguientes años se acumuló la correspondencia entre ambos, casi tanto como la desilusión que se apoderó de don Juan.


 La perseverancia que Franco le aconsejaba al heredero de la corona, acabaron con los nervios de éste último que publicó su ruptura con el régimen a través del «Manifiesto de Lausanne» en 1945 donde denunciaba la naturaleza totalitaria del franquismo y pedía que se diese paso a la restauración monárquica.


La Ley de Sucesión en la jefatura del Estado promulgada en 1947, proclamaba el reino de España y dejaba claro que sería el dictador quien nombraría monarca «cuando lo considere conveniente». 


Antes de su publicación, Don Juan había sido informado por Carrero Blanco, ministro y redactor de la Ley, que sería «Rey de España, pero de la España del Movimiento Nacional, católica, anticomunista y antiliberal». 


 Don Juan denunció, a través del Manifiesto de Estoril la ilegalidad de la Ley de Sucesión, que según su criterio se proponía alterar la naturaleza de la monarquía sin consultar con el heredero del trono.


Hasta 1948 no tuvo lugar la primera entrevista Juan de Borbón y Franco. Fue a bordo del Azor en la que el heredero que nunca reinó le propuso a Franco que sus hijos Alfonso (heredero al trono) y Juan Carlos fueran educados en España.


 Franco aceptó y tres meses después Juan Carlos pisó por primera vez tierra española y era informado que su educación estaría a cargo de un grupo de profesores de firme lealtad al Movimiento.


Tuvieron que pasar veinte años para que Franco nombrara sucesor a título de rey .


 Diez años después Juan de Borbón renunciaría a los derechos dinásticos de la monarquía española que ostentaba desde poco antes de la muerte de su padre Alfonso XIII.


 Cuando lo hizo, su hijo Juan Carlos ya era rey.

Por María Torres







sábado, 25 de julio de 2020

domingo, 19 de julio de 2020

Sonoro rechazo


A Barcelona no ha habido arrestos de ir pero si se han atrevido con Euskadi (Bilbao y Vitoria-Gasteiz).


 Pero no crean que han hecho como en «Marca España«, o sea, pasear por las calles de sus pueblos y ciudades saludando con la mano tonta a sus paisanos… a sus súbditos… al vulgo, para entendernos.


Lo de aquí ha sido muy distinto. Visita privada a dos museos blindados por un despliegue policial sin precedentes con todo tipo de vehículos y motos de alta gama. Francotiradores, helicóptero (a 5.000 euros la hora de vuelo), artificieros, perros y varios.


¡Ni que le fuesen a limpiar el forro! ¡Pero si solo queríamos decirles que no son bienvenidos a nuestra tierra!


Y, aunque de lejos, se han debido enterar perfectamente aunque llevase tapones ya que la megafonía con silbidos era atronadora. 


En realidad, al no poder silbar con las mascarillas, han optado por reproducir la pitada de la última final de Copa (esa por la que Iturgaiz nos sigue llamando hijos de puta).


¿Alguien sabe el dineral que cuesta dicho operativo? ¿Quién lo paga? y ¿Por qué se paga? Porque aún no sé para qué han venido.


El caso es que, en una actitud muy borbona (muy cobarde) la del hijo del heredero de Franco y «Con Z«, esa actitud de optar por entrar a escondidas por la puerta trasera.


 No querer ver una realidad no significa que no exista aunque, ciertamente, viven en su realidad paralela y lo último que quieren es que se difunda una protesta por su presencia.




Y aquí, porque no iban a tener vivas, guapas ni aplausos (bueno… salvo los de los dos minibuses de Santander y de Miranda de Ebro) pues se han traído a sus groupies… a su clap


A esos si les han dejado ponerse en una zona perfectamente estudiada para poder salir en los Medios españoles y que para que esa pareja de zánganos sintiera cierto calor aunque sea el arrope de cuatro gatos mal contados.


 Quiero suponer que a ese escaso centenar les hayan pagado, al menos, un triste bocata de mortadela y un simple botellín de cazalla.


En resumen, un estrepitoso (y sonoro) fracaso por el mero hecho de que a este par de dos se les ha antojado el capricho de hacer una tourné para hacer NADA.


 Lo peor de todo es que es un carísimo capricho que no pagan ellos y que tampoco se lo financia el de la máquina de contar billetes.



 Sonoro rechazo




Videla y los Borbones: Un documental que nunca será emitido en España



Videla y los Borbones: Un documental que nunca será emitido en España

En pleno siglo XXI la familia real española sigue guardando silencio sobre muchos tramos de su agitada trayectoria, iniciada tras la muerte del dictador Franco.


 Uno de los secretos mejor guardados tiene precisamente a otra dictadura como protagonista: la encabezada por el militar argentino Jorge Rafael Videla.


 Su sangriento régimen tuvo un aliado económico y político de primera categoría: la España de Juan Carlos de Borbón.


El periodista Danilo Albín, radicado desde hace ya tiempo en España, ha dedicado varios años de trabajo para reconstruir esta historia.


Videla y los Borbones: Los archivos secretos.


 Las relaciones ocultas entre España y la dictadura Argentina (emitido por TeleSUR el 18/11/2014)



 Con información de TeleSUR  y El Mirador






martes, 8 de enero de 2019

¿Posee Villarejo más información sensible contra la monarquía?


 La decisión de la Justicia de seguir manteniendo en prisión al excomisario lleva a pensar que pueda volver a tirar de la manta en cualquier momento 


Las actividades empresariales del excomisario José Manuel Villarejo han terminado arrastrándolo a la cárcel, pero ese no va a ser el final del agente secreto especializado en trabajos sucios relacionados con las cloacas del Estado. De hecho, está dispuesto a morir matando.


El juez de la Audiencia Nacional, Diego de Egea, decidió abrir una investigación sobre las grabaciones que la Policía ha incautado al agente encubierto pero una de ellas, quizá la más peligrosa de todas por lo que supone de terremoto para el Estado y para la seguridad nacional, se airea tras ser publicada por los digitales OK Diario y El Español, los portales de Eduardo Inda y Pedro J. Ramírez, respectivamente.


 Se trata de una supuesta conversación acaecida en Londres en el año 2015 entre el policía ya jubilado y Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la amiga entrañable del rey emérito Juan Carlos I.


En aquella ocasión el excomisario se habría servido de un pequeño micro adosado a la solapa de su chaqueta para obtener la grabación. 


En la entrevista, que causa conmoción en la sociedad española, la aristócrata alemana asegura que el monarca la utilizó como testaferro para ocultar un importante patrimonio en el extranjero, en concreto en Suiza.


 La rubísima empresaria llega a decir que Juan Carlos I cobró comisiones por mediar en la construcción del AVE a La Meca –un proyecto de 7.000 millones de euros diseñado para desplegar un ferrocarril a través del desierto árabe y en el que participan empresas españolas potentes como OHL, Adif y Renfe−. La noticia corre como la pólvora por medio mundo.


La madre de todos los escándalos, la bomba definitiva con la que Villarejo había amenazado desde su celda en venganza por su detención en la Operación Tándem, estalla finalmente.


 Con todo, el affaire entre el rey Juan Carlos y Corinna no es un asunto nuevo para los españoles, que ya conocen capítulos anteriores de las andanzas de la pareja.


 De hecho, la relación de la princesa y empresaria con el emérito se remonta al año 2012, cuando se destapó el famoso safari de Botsuana, donde Juan Carlos I se dejó fotografiar cazando un elefante y donde terminó rompiéndose la cadera en una caída accidental por la que pagará un precio muy alto: la abdicación en favor de su hijo Felipe VI.


La noticia de las supuestas cuentas de Juan Carlos en el extranjero provoca un auténtico tsunami en la política española. Unidos Podemos pide la apertura de una inmediata comisión de investigación en el Congreso de los Diputados y Alberto Garzón, líder de IU, recuerda que el emérito es “aforado” pero “no inviolable”, ya que perdió ese privilegio tras la abdicación, de manera que insinúa la posibilidad de que pueda ser procesado por blanqueo de capitales.


Lo que ni el más ferviente y antimonárquico de los republicanos había imaginado en sus mejores sueños, sentar en el banquillo de un tribunal a Juan Carlos I de Borbón, se antojó por unos días una posibilidad real de la que se hablaba en la calle, en las tertulias de radio y televisión y hasta en el propio Parlamento.


 Los cimientos de la democracia española, que parecían tan firmemente asentados desde 1978, se resquebrajan por momentos. Y todo por los fisgoneos y artimañas de un comisario jubilado de Policía que parece haber enloquecido y que ya dispara contra todo y contra todos.


Villarejo está echando un pulso al Estado que terminará salpicando a terceros, como le ha sucedido al director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, que a petición propia decide comparecer en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso.


 Allí, a puerta cerrada, el jefe de los espías alerta del “chantaje al Estado” que está llevando a cabo Villarejo y confiesa que no sabe si las declaraciones de Corinna son ciertas o no porque “no es su misión investigar el patrimonio del anterior Jefe del Estado”.


 Las explicaciones de Sanz convencen al PSOE, que se niega a seguir alimentando los “rumores” y cierra la puerta a una posible comisión parlamentaria y a que el rey comparezca ante un juez para dar explicaciones.


Finalmente, el que sí tiene que comparecer ante el magistrado Diego de Egea es Villarejo, que confiesa haber grabado a la aristócrata alemana por “encargo del Estado” y “para solucionar los problemas de Juan Carlos I con su amiga”.


 El asunto Corinna es archivado por el juez, que no ve pruebas suficientes en las grabaciones de la empresaria alemana y además concluye que Juan Carlos I era inviolable cuando ocurrieron los hechos.


Pero lejos de cerrarse el grifo del lodo, la basura de las cloacas sigue saliendo a chorros. Nadie en Madrid duda ya de que el famoso excomisario tiene más veneno guardado, más material almacenado y escondido en algún lugar del mundo, horas y horas de grabaciones secretas que serán utilizadas por el policía en algún momento, como moneda de cambio, para conseguir que el juez lo ponga en libertad.


 De momento, ninguna de sus filtraciones y artimañas sirve a Villarejo para lograr su objetivo de salir de la cárcel y la Justicia sigue manteniéndolo entre rejas.


 Lo que todo el mundo se pregunta ahora es hasta dónde llegará la paciencia del excomisario caído en desgracia, si tiene más material sensible y si finalmente tirará de la manta, provocando un nuevo terremoto político en instituciones tan importantes como la monarquía.



 José Antequera



 

lunes, 15 de octubre de 2018

La valoración de la monarquía sigue bajo mínimos





 Los votantes de todos los partidos suspenden a la institución, a la que ponen una nota media de 3,8.


 También existe una brecha generacional, aunque no tan pronunciada. Entre los jóvenes, la opción republicana aventaja ahora a la monárquica por 14 puntos de diferencia (54% frente a 40%), mientras que entre los mayores la monarquía se impone por un margen de un 10% (53 a 43).
 
La monarquía en España suspende entre los votantes de todos los partidos, incluidos los de derecha. 


Así se concluye del último panel online de Electomanía, elaborado con una muestra de 2075 respuestas a lo largo del territorio nacional. Ni siquiera los votantes de PP, Vox y Ciudadanos, sector históricamente más proclive a dicha institución, aprueban en sus valoraciones a la Familia Real.


Aunque según la serie histórica del CIS, interrumpida en marzo de 2015, hubo momentos en que la institución fue valorada incluso peor que ahora por los ciudadanos –en concreto, desde finales de 2012 hasta bien entrado 2014–, en la actualidad la mayoría de los consultados valora negativamente la monarquía, a la que ponen una nota media de 3,8.


Por edades, todos la suspenden, aunque los mayores son más benevolentes con ella que las personas jóvenes y de mediana edad.



Por comunidades autónomas, aunque el suspenso es general, existen grandes diferencias entre unas y otras, destacando el País Vasco por el lado negativo y Canarias y el centro peninsular por el menos malo.


Por partidos, los votantes situados más a la derecha rozan el aprobado, mientras que los nacionalistas dan a la monarquía un suspenso rotundo. Ciudadanos, y sobre todo, el PSOE, quedan en una posición intermedia.

Cuando se da a los españoles la oportunidad de escoger entre una hipotética república y la monarquía, la sociedad se muestra profundamente dividida.
 
Si hace tres meses, cuando Electomanía preguntó sobre este asunto, ninguna de las dos opciones alcanzaba el 50%, hoy sigue ocurriendo lo mismo. Si acaso, se ha producido un ligero aumento de los indecisos.
  
La monarquía sigue siendo preferida por un porcentaje ligeramente superior, que este caso es de un 48,1% frente a un 45,6% de personas que preferirían una república.


Esta aparente igualdad encubre una profunda brecha territorial: mientras el País Vasco y Cataluña son netamente republicanas, la meseta se inclina claramente hacia la monarquía.


También existe una brecha generacional, aunque no tan pronunciada.


Entre los jóvenes, la opción republicana aventaja ahora a la monárquica por 14 puntos de diferencia (54% frente a 40%), mientras que entre los mayores la monarquía se impone por un margen de un 10% (53 a 43).

 Nota: Este estudio de opinión no es una encuesta, pero muestra tendencias basadas en respuestas de personas reales que usan internet. La diferencia con una encuesta es que estas reflejan en la recogida de datos a la sociedad española en su conjunto (se eligen los perfiles de los participantes). 


Los estudios de Electomanía corrigen los sesgos de los participantes.


* Artículo publicado originalmente en CTXT



lunes, 6 de agosto de 2018

LOS BORBONES SON UNOS LADRONES.

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 LOS BORBONES SON UNOS LADRONES.


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EL REY DE LAS CINCO MIL PUTAS


Os contaré un chiste, ya que veo que el personal tiene muchas ganas de reírse: Amadeo Martínez Inglés, coronel retirado del ejército español de 71 años, escritor y ensayista con más de 37 años de servicio en las fuerzas armadas, en septiembre del año pasado publicó un libro titulado “El Rey de las cinco mil amantes”
 
 
Ya sé que lo que llama la atención es lo que conlleva el titulo en sí, como es natural; pero sin embargo más allá del titulo y de todo lo que a partir de él tu propia imaginación pueda elucubrar, no solo nos relata los devaneos sexuales del emérito, sino que nos viene a confirmar algunas cosas que muchos sospechamos del destripaterrones real, desde la misma presunta autoría del asesinato de su hermano Alfonso de Borbón a manos de Juan Carlos, el primero un infante de 14 años, el segundo un cadete de 18 años de la academia militar, experto en toda clase de armas portátiles del ejercito español, pasando por la implicación directa del emérito en el fallido intento de golpe de estado del 23-F, y desembocando en toda una vida repleta de excesos del monarca que hemos pagado todos, gracias a los fondos reservados del CNI de los que se ha estado nutriendo ese golfo.
 
 
 Porque si al menos las juergas se las pagara el…¿no?; pues no: se las hemos pagado todos nosotros. 
 
Amadeo Martínez nos explica en su libro como Alfonso de Borbón falleció a consecuencia de la trama política llevada a cabo por Franco, trama que planificaron los servicios secretos del dictador y que pusieron en la mano del emérito el arma que acabó con la vida de Alfonso de un certero disparo en la cabeza.
 
 
 Según el Régimen, el suceso, totalmente accidental por supuesto, se produjo en Estoril, algo que durante décadas han dado por bueno tanto historiadores como medios de comunicación; pero Amadeo Martínez lo desmiente, situando los hechos en el palacio neogótico de D. Juan Güell, conde de Ruiseñada, palacio denominado “Las Cabezas”, del pueblo cacereño de Casatejada, a las seis de la tarde del día 28 de marzo de 1.956, y no al día siguiente como señala la versión oficial.
 
 
 Para el autor del libro también, y contrariamente a lo que pensábamos muchos españoles, tras la X de los GAL de Garzón, no se encontraba Felipe González, sino que esa X debería llevar corona porque tras el 23-F, el monarca coloca a sus hombres de confianza, como Alonso Manglano, al frente del CESID, así, tanto la cúpula militar como los servicios secretos, convierten al monarca en la persona mejor informada del país, con lo que estuvo al corriente, en todo momento, del plan del gobierno de Felipe para combatir a la ETA de forma ilegal y sanguinaria. 
 
 
Así mismo nos relata este viejo militar español, cómo obligaron al emérito a dimitir tras los escándalos de sus cacerías y aventuras sexuales para salvar la corona, y como PP y P$OE urdieron la proclamación de Felipito uve palito Tacatúm como rey de España de forma ilegítima, sin ser refrendada esa proclamación por el pueblo soberano.
 
 
 Hace prácticamente un año que se publicó el libro, y no se sabe de nadie que se haya querellado contra este hombre por calumnias, difamaciones y esas cosas de las que te acusan cuando cuentas mentiras de alguien, como tampoco le han dado mucha publicidad, evidentemente; os dejo a vosotros deducir el porqué. 
 
 
Lo más kafkiano de toda esta historia es la ingente cantidad que salen de monárquicos de debajo de las piedras, como si temieran que su adorada España, su supervalorada España, se fuera a hundir en la miseria o fuese a sufrir todas las plagas bíblicas habidas y por haber, si este país se deshace de esa familia de chorizos y sinvergüenzas impresentables, que encima, para mayor recochineo, tiene la desfachatez, el tal Felipito ese, de salir en la caja tonta dándonos lecciones de democracia a los demás y decidiendo él quienes son buenos españoles y buenos demócratas, y a por quienes hay que ir, por traidores a la patria, la democracia y la libertad. 
 
 
Como igualmente de kafkiano resulta ver tanto republicano español desorganizado y como sin fuerzas para hacerse oír. Hace unas tres semanas que el diario Publico lanzó una campaña de recogida de firmas para exigir un referéndum sobre monarquía o república, y a día de hoy no llevan ni tan siquiera 130 mil firmas. 
 
 
Así que sí, que venga el próximo día 17 a Barcelona a tirarse el paripé de la solidaridad con las victimas de los atentados, el puto hipócrita ese que demostró tan poca solidaridad con los ancianos y ancianas apaleadas en Catalunya el 1-O. 
 
 
Desgraciadamente me lo voy a perder porque estaré fuera, pero espero que se lleve la bronca y la pitada que sin duda se merece. 
 
 
Y por supuesto que hace bien; mira: quizá hasta sea de las pocas cosas que hace bien, el President Torra, no invitándolo a ningún acto oficial que organice la Generalitat ni asistiendo a las que organice la Casa Real; no al menos hasta que se retracte de las manifestaciones que hizo el 3-O, cosa que sin duda no va a hacer. 
 
 
No nos basta con que nos haga saber por un tercero que está dispuesto a abrir puentes de dialogo con los independentistas. Nos basta con algo mucho más simple: que no aparezca por aquí porque no somos sus súbditos, somos el pueblo soberano de Catalunya y nosotros decidimos a quien apreciamos y a quien despreciamos y, si aparece, que tenga claro que no vamos a recibirlo entre vítores y aplausos. 
 
 
Desde que la península pasó a llamarse Hispania hace unos dos mil años y desde que Hispania pasó a llamarse España no hace tanto, unos 300, esto siempre ha estado lleno de corruptos: jueces, políticos, comerciantes, empresarios y, como no, las distintas casas reales, reyes y reinas entre las que destacaríamos a la perfecta corrupta: María Cristina de Borbón, cuyos mayores beneficios los obtuvo de su comercio con la sal, el ferrocarril y el comercio negrero: el comercio de esclavos negros.
 
 
 Y estos sinvergüenzas actuales no pueden ocultar que lo llevan en la sangre. 
 
                                                                  

 
Y mientras se afilan las armas de lo que está por venir, en la Europa comunitaria crece la preocupación por la deriva que está tomando el tema de la inmigración en España, con Pablo y Albertito lanzando proclamas xenófobas y racistas, al tiempo que dejan ver su vertiente más hipócrita haciéndose fotos saludando a Melillenses y rescatados de las pateras por igual, mientras pasa todo esto y pasan muchas más cosas, como la impresentable actitud de algunos taxistas que están como a años luz de ofrecer un servicio de mayor calidad como los de Uber y compañía. 
 
 
Yo mismo, no hace mucho, obligado por las circunstancias y la premura del momento, tuve que coger un taxi en Barcelona, lo que me costó, aparte del precio del trayecto, una discusión con el taxista que había dado una vuelta absolutamente injustificada para hacer más larga la carrera.
 
 
 Dicen que eso solo son unos pocos, que en todo colectivo siempre puede haber alguna oveja negra; pero esos pocos son muy fáciles de eliminar, por ejemplo poniendo un precio fijo al trayecto como hace el resto del transporte público, independientemente de las vueltas que quiera darte el taxista para que conozcas los monumentos de la ciudad.
 
 
 Recuerdo que no hace mucho tiempo se hablaba, entre los propios taxistas de Barcelona, de la mafia que controlaba el servicio en el aeropuerto, y que si no formabas parte de esa camarilla bien avenida, simplemente no te dejaban recoger pasajeros para llevarlos a la ciudad. 
 
 
Yo no quiero que nadie tenga un negocio ruinoso, por supuesto, pero tampoco quiero que me roben y lo que quiero es que me ofrezcan un buen servicio, tampoco que me regalen una botella de agua, simplemente con que sean un poco más respetuosos con el pasaje y que apaguen la radio si no me apetece escuchar La Cope, me conformo.
 
 
 A un compañero de trabajo le llegaron a decir que el taxi era suyo y que estaba en su derecho de escuchar lo que él quisiera, no el cliente, evidentemente. Y mientras pasa todo esto, decía, pasa el verano ¿lo ves?: ya puedes dejar de sufrir y padecer que se va la ola de calor y con ella, tachín tachín: llega la Liga!
 
 
 
 
 Estamos salvados…yo que creía que no iba a sobrevivir este verano sin más fútbol, por dios… por cierto que a los funcionarios de Hacienda no les ha gustado ni un pelo el acuerdo al que llegaron en el caso C. Ronaldo: 18 millones y dos años de prisión, una propuesta que al parecer partió del propio abogado de la estrella estrellada con Hacienda, mientras a otros, por cuatro millones, le montan un juicio publico en el que le llegan a acusan de ser el jefe de una mafia…