martes, 12 de abril de 2022
Intervention d'Aitor Esteban sur la situation en Ukraine
lunes, 28 de marzo de 2022
CONFLICTO ENTRE RUSIA Y UCRANIA ¿CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ?
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viernes, 11 de marzo de 2022
Es mucho más difícil hacer la paz que la guerra |
Es más difícil hacer la paz que la guerra.
Pero no nos engañemos.
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Es mucho más naíf pensar que la invasión rusa de Ucrania se resolverá a través de respuestas militares que a través de una salida dialogada y negociada.
Todos los esfuerzos deben de ir encaminados a ello.
viernes, 23 de abril de 2021
La estafa de las farmacéuticas: Pfizer recibe 15,50 euros por dosis y sin responsabilidad ninguna

La estafa de las farmacéuticas: Pfizer recibe 15,50 euros por dosis y sin responsabilidad ninguna
Se empiezan a desvelar los detalles contractuales de la Unión Europea con las farmaceúticas. La última noticia la ha destapado La Vanguardia y muestra el pago por dosis a Pfizer además de su protección frente a futuros problemas de salud derivados de la vacunación.
Desde que la vacuna fue una realidad en los laboratorios de las grandes farmacéuticas, se empezaron a redactar los contratos con los gobiernos, y en el caso de Europa, con la Unión Europea.
Desde un inicio se buscó mantener estos lucrativos acuerdos bajo secreto, aduciendo, como es habitual en el capitalismo, a la necesidad de preservar estos datos ocultos para no alterar la competencia ni las negociaciones con otros competidores, en este caso, otras farmacéuticas. Pero lo cierto es que el candado en estos casos se cierra para que no salga a la luz pública los lucrativos y multimillonarios negocios que realiza el sector privado con las instituciones públicas poniendo la alfombra roja.
Pero la presión por conocer los contratos abrió varios de esos candados y obligó a la Unión Europea a hacer públicos los contratos. Eso sí, los amigos de Bruselas se encargaron de distribuirlos con tachones que impedían la lectura de los aspectos más sensibles: precio por dosis, las fechas de entrega o las obligaciones legales de las compañías.
No obstante ahora el diario La Vanguardia ha podido acceder al primer contrato suscrito entre la UE y la farmacéutica Pfizer y se descubren algunos aspectos que vuelven a poner de relieve la estafa y extorsión que están realizando las farmacéuticas, con la ayuda de las instituciones públicas, en este contexto.
Si hace unas semanas un miembro de la Comisión Europea aseguró que el precio de una dosis de Pfizer era de 12 euros, lo cierto es que se quedó corto. El contrato inicial de 200 millones de dosis ampliables a 300 establece un precio de 17,50 euros para los 100 primeros millones y de 13,50 euros para los siguientes, lo que da un precio medio de 15,50€ millones, impuestos aparte.
Para las siguientes 100 millones de dosis, el contrato establece un precio igual, de 15,50 euros si el contrato se ordenaba en los siguientes tres meses. De no ser así, el precio aumentaría a 17,50 euros.
Además de estos precios, el citado documento hace referencia a los daños a terceros que puede ocasionar la vacuna y el papel de la farmaceútica en este punto. Pues bien, una vez las dosis han sido entregadas a los organismos estatales competentes, Pfizer no se hace cargo de absolutamente cualquier indemnización a terceros. Un auténtico chollo, un juego donde han marcado todas las cartas de la baraja y han escrito las reglas.
Un negocio manchado en sangre
El negocio económico para las farmacéuticas está siendo incontestable. Hace unas semanas salía a la luz pública que Astrazeneca tan solo había soportado un 3% del coste total de la investigación de su vacuna. Apenas 4 millones de los 120 millones que ha costado el desarrollo, mientras el Reino Unido y la Unión Europea habían aportado entre ambos cerca de 80 millones.
Y todo para que finalmente la farmacéutica cuente en su propiedad con la patente y pueda así seguir haciendo aún más negocio. Absolutamente criminal.
No es diferente con Pfizer, haga el lector una observación rápida. El presidente de Pfizer, Albert Bourla, eleva a unos 1.700 millones de euros la inversión de la farmaceútica para la realización de la vacuna. En enero de este 2021 la UE confirmó la compra de 600 millones de dosis, las cuales sabemos que serán vendidas cada una 15,50 euros.
Es decir, 600 millones por 15,50 euros nos arroja un valor de ventas de 9.300 millones, o lo que es lo mismo, por cada euro invertido en términos brutos Pfizer está recuperando la inversión y ganando 4,5 euros extra. Esto solo por ahora.
Un dantesco negocio que se sustenta en la especulación y sobre la vida de los más de 3 millones de fallecidos en el mundo por la covid.
Ante esta situación, y muchas otras que no conocemos por estar aún bajo candado, no hay otra salida racional que la eliminación de las patentes y el reparto gratuito de vacunas en todo el mundo, acabando así con el criminal negocio de las farmacéuticas y con la competencia avariciosa de los Estados capitalistas.
martes, 27 de octubre de 2020
Lo que Sánchez ha prometido a Bruselas a cambio de los 140.000 millones en ayudas a la reconstrucción
La UE impone severas condiciones a España como la reforma del mercado laboral para reducir el paro endémico, la transformación de su obsoleto modelo productivo, la transición ecológica y la lucha contra el fracaso escolar
Nadie da nada a cambio de nada. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, se dejó ver ayer, por videoconferencia, en la reunión de los presidentes autonómicos con Pedro Sánchez.
Su aparición casi mariana para ratificar los 140.000 millones de euros en ayudas europeas fue un espaldarazo definitivo al Gobierno de coalición y a sus políticas pese a la cruenta ofensiva de Pablo Casado, que en las últimas semanas se ha dedicado a propagar en Bruselas la patraña de que España no es un país con garantías democráticas y respeto a los derechos fundamentales.
Von der Leyen ha desbaratado el complot del líder del PP para boicotear las ayudas y de momento parece seguro que España va a recibir un primer paquete de ayudas por importe de 72.000 millones de euros en tres años con cargo a los fondos europeos para la reconstrucción de su maltrecha economía devastada por la pandemia. Ahora bien, en todo contrato hay una letra pequeña y conviene analizar qué ha ocurrido y qué se ha negociado tras las bambalinas entre la UE y el gabinete socialista/morado.
Parece seguro que las gestiones diplomáticas españolas han dado resultado en los últimos días, aclarando un panorama que se había tornado muy turbio para los intereses de nuestro país. El barullo provocado intencionadamente por Casado al negarse a renovar los altos cargos del Poder Judicial disparó todas las alarmas en Bruselas, hasta tal punto que el Gobierno de coalición estuvo al borde del expediente sancionador por incumplimiento de las obligaciones democráticas.
¿Qué está pasando en España?, se preguntaban inquietas sus señorías del Europarlamento. ¿Es cierto que la parálisis institucional ha llegado a tal nivel de convertir el Estado español en un Estado fallido?, murmuraban los diputados de los países ricos por los pasillos de la cámara legislativa europea.
Fue entonces cuando la diplomacia de Sánchez movió ficha. La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, pidió entrevistarse con el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, para aclarar la situación. En una conversación telefónica informal mantenida a petición de la jefa de la diplomacia española, González Laya garantizó que la democracia española no está amenazada, tal como insinuaba Casado, al tiempo que se mostró dispuesta en nombre del Gobierno español a abordar cuantas reformas sean necesarias para corregir las disfuncionalidades de nuestro devaluado Estado de derecho.
De alguna manera, las hábiles gestiones de la ministra de Exteriores dieron su fruto, más aún cuando horas después, en el Congreso de los Diputados y durante la fallida moción de censura de Vox, Pedro Sánchez anunciaba que ponía el reloj a cero, aparcaba la reforma exprés del Poder Judicial, e invitaba a Casado a negociar la renovación de los cargos del CGPJ. Fue una jugada maestra que llegó a oídos de las autoridades de Bruselas y que contribuyó a apaciguar todavía más la situación.
Es evidente que el Gobierno salvó un match point, pero quizá la jugada no nos haya salido precisamente gratis a los españoles. En las negociaciones in extremis llevadas a cabo estos días entre Madrid y Bruselas hay un paquete con hasta ocho medidas trascendentales para la economía y los derechos sociales que tendrán que aplicarse en nuestro país en los próximos meses, sí o sí, a cambio del ansiado maná de las ayudas oficiales.
Es decir: españolitos, si queréis el dinero para salir de la miseria tendréis que ser buenos y aplicados con las cuentas públicas y hacer bien los deberes.
No estamos en presencia de un chantaje como el sufrido durante el rescate bancario de Grecia a manos de los hombres de negro durante la crisis de 2008, sino de una tabla de objetivos a cumplir a cambio de los 140.000 millones que España tiene previsto recibir en los próximos tiempos y que se recogen en las recientes recomendaciones de la Comisión Europea para nuestro país.
Así, Bruselas quiera acabar con la elevada tasa de desempleo en España, una de las mayores de toda la zona euro. Europa está harta de nuestro paro juvenil y larga duración, de la precariedad laboral y de los infames contratos temporales. De entrada, la reforma del PP no parece que vaya a ser derogada y no extrañaría que a corto plazo asistiéramos a la implantación de medidas de indemnización por despido como la “mochila austriaca”.
Por supuesto, las pensiones van a ser examinadas al céntimo. Vamos hacia medidas correctoras, se dejará de incentivar la jubilación anticipada y probablemente el gasto del Estado en pensiones bajará por debajo del 15% del PIB, según adelanta el diario El País en su edición de ayer.
Pero hay más. Las ayudas penalizarán a pymes y microempresas. Bruselas considera que España tiene demasiadas sociedades improductivas, no competitivas o zombis y pretende corregir ese modelo empresarial. Vamos hacia la profunda transformación de sectores como el turismo, la automoción, la alimentación, el comercio, la salud y la energía.
En ese aspecto, Bruselas exigirá una unidad de mercado que coordine las acciones de las autonomías. Por supuesto, España tendrá que mejorar la tasa de fracaso escolar, de las más altas de Europa, impulsar la Formación Profesional, y acometer una ley de reforma educativa.
Paralelamente, tendremos que modernizar la economía haciéndola completamente digital, así como informatizar administraciones obsoletas (justicia, servicios públicos, desempleo, sanidad y administración territorial). España tendrá que comprometerse a gastar el 2% de su PIB en investigación, desarrollo e innovación o pondrá en riesgo las ayudas comprometidas.
Además, nuestra economía tendrá que entrar de lleno en la energía sostenible y renovable y el proceso de transición ecológica. Finalmente, y en contra del discurso de Casado y Abascal, los impuestos subirán para sostener el Estado de bienestar, ya que la recaudación y la presión fiscal están muy por debajo de la media europea. La UE ya no quiere esperar más: o España cumple o el dinero no llegará.
sábado, 17 de octubre de 2020
Canarias al borde del colapso socioeconómico

Canarias al borde del colapso socioeconómico
Que la economía isleña es frágil es una evidencia. Que esta fragilidad es devenida del monocultivo del turismo impuesto desde la metrópolis también. Esta situación, como era de esperar, se ha agravado a raíz de la crisis sanitaria devenida de la COVID-19 y está muy lejos de solucionarse. Los datos del Informe El Estado de la Pobreza en España 2008-2019, previos a la pandemia, son de por sí motivo de alarma e indignación. Un informe que, sitúa a un 35% de la población en la pobreza y/o exclusión social. En la comparativa con el resto del Estado español, esto coloca al archipiélago diez puntos por encima de la media. Si se establece la relación con la Unión Europea, son nueve puntos por encima con respecto a las cuotas “normales” de miseria de la misma.
Dicho esto, estados como Rumanía o Bulgaria, absolutamente extraños para la población canaria, pero que, presumiblemente serían catalogados como “pobres”, estan de hecho en mejores condiciones que el archipiélago. Así, cada uno de estos estados tiene a un 32,5% y un 32,8% de su población sumida en la pobreza, respectivamente. Hay que atender, en dicha comparativa, también a las grandes diferencias poblacionales entre dichos países y el archipiélago norte-africano. En Canarias residen mas de 2 millones de personas, pero también se sostiene la llegada masiva de un turismo de “bajo coste” (gestionada por touroperadoras extranjeras).
Una carga extra, que por ejemplo durante 2018, llegó a suponer la llegada de 13,7 millones de personas, según diversos medios. En definitiva no se trata sencillamente de que dicha diferencia poblacional “minimice” los datos, sino que al contrario, hace notar las grandes asimetrías entre quienes acuden a disfrutar de sus vacaciones y quienes de hecho viven una realidad paralela: la de la pobreza endémica. Y es que este turismo de masas nunca se ha traducido en mejoras sustanciales para la mayoría social de Canarias, al contrario, consume a muy bajo coste los recursos de por sí escasos del país: infraesutructuras, sanidad, riquezas ambientales, etcétera.
Aunque estos datos sufrieron una ligera mejoría desde 2018, lo cierto es que, según la tasa Arope de Canarias, 800.000 isleñas e isleños pasaban por dificultades económicas. Dicho esto, según los últimos datos de que disponemos, 628.282 personas (un 28,5%) viven con 641 euros mensuales, mientras que la pobreza severa afecta a 247.378 personas, que viven con menos de 500 euros al mes. Estos datos solo son comparables con los de Andalucía o Extremadura, que encabezan el lamentable podium de las regiones más empobrecidas del estado. Posiblemenente la cifra mas indignante es la de 86.000 personas que se encuentran en condiciones de privación material severa. Un 3,9% de la población que vive en condiciones, no ya de precariedad, sino de pobreza absoluta.
Una situación que coloca a la colonia ocupada por el Reino de España al borde de un colapso socio-económico. Después de décadas de gobierno de Coalición Canaria, y a pesar de un “Pacto de las flores” progresista, parece que la única respuesta a este callejón sin salida cae en manos del pueblo trabajador. Y es que, quizás, precisamente por miedo al ansia de justicia de estas gentes, se escogió ponerles por himno una canción de cuna (el Arroró), seguramente para prevenir el despertar de dicho pueblo.
Por Kaos. Canarias
sábado, 26 de septiembre de 2020
lunes, 17 de agosto de 2020
El crímen beneficia al Capital
jueves, 13 de agosto de 2020
Así es el capitalismo: Las grandes fortunas mundiales y españolas se han enriquecido con la pandemia
Así es el capitalismo: Las grandes fortunas mundiales y españolas se han enriquecido con la pandemia
- Así es el capitalismo: Las grandes fortunas mundiales y españolas se han enriquecido con la pandemia
jueves, 23 de julio de 2020
Con el rescate de la UE España se ha librado de un corralito bancario que tenía preparado para agosto 2020”
https://eladiofernandez.wordpress.com/2020/07/22/con-el-rescate-de-la-ue-espana-se-ha-librado-de-
domingo, 5 de julio de 2020
Así se lucran las farmacéuticas con las pandemias: "Venden por 2.000 euros medicinas que valen seis"
El coronavirus ya se ha cobrado más de medio millón de vidas en todo el mundo, mientras que las empresas de la industria de los fármacos imponen precios abusivos a la medicina que podría frenar la escalada de fallecidos.
El gasto farmacéutico público subió en España hasta los 18.709 millones, más de un 4% respecto al año anterior
La aparición del antiviral Remdesivir, el primer medicamento destinado a paliar los efectos del coronavirus, ha generado un intenso conflicto después de que Trump comprara prácticamente el total de la producción de los próximos tres meses, iniciativa que ha dejado desabastecido a medio mundo.
En EEUU, cada paciente deberá desembolsar hasta 2.000 dólares por tratamiento, pese a que el fármaco tiene un coste de producción de unos seis. Si las mascarillas ya generaron una guerra comercial internacional, ¿en qué puede desembocar la lucha por las dosis para curar la pandemia?
De forma inesperada, se ha convertido en el primer medicamento aprobado por la Unión Europea para combatir el coronavirus.
De la mano del director, un puñado de norteamericanos cruzaban las escasas millas que separan EEUU de Cuba para descubrir un sistema donde la sanidad puede llegar a ser totalmente gratuita para los ciudadanos.
En España, durante 2019, el gasto farmacéutico público subió hasta los 18.709 millones, más de un 4% respecto al año anterior, según datos de la Asociación por un Acceso Justo al Medicamento.
Esto permite que la empresa que logra producir un medicamento innovador disponga de al menos 20 años de exclusividad para su explotación. Durante ese periodo, la compañía puede poner el precio que desee". Hasta entonces, los medicamentos no habían estado nunca registrados bajo patentes.
En España, la aplicación de la normativa es de 1985, entrando del todo en esa dinámica en 1989.
"En Sudáfrica, durante un brote de VIH en torno al año 2000, con cientos de sudafricanos afectados, se descubrió un tratamiento eficaz basado en un cóctel de tres fármacos, inasumible por el precio.
Esto generó manifestaciones a las que incluso Nelson Mandela acudió. Ante esta situación, el Gobierno alegó motivos de salud pública y quitó la patente al Laboratorio Novartis para poder producir este medicamento como genérico y ofrecerlo a un precio asumible", recuerda Gálvez.
La medida, aunque honorable, tuvo repercusión, ya que la farmacéutica se lanzó de lleno a un pleito contra el Ejecutivo sudafricano: "Casi la mitad de los abogados del país terminaron trabajando para la farmacéutica para indemnizar a Novartis". La Justicia dio la razón a la Administración.
Los gobiernos –entre los que se encuentra el de España– pueden solicitar la patente a la farmacéutica que tenga la exclusividad de un medicamento para producirlo y rebajar su coste, siempre que se justifique una "falta de explotación o la insuficiencia en calidad o la cantidad de la explotación realizada implique un grave perjuicio para el desarrollo económico o tecnológico del país", según la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).
El Ejecutivo de Netanyahu en Israel aplicó esta misma legislación el pasado mes de marzo para poder distribuir un fármaco que combatiera el coronavirus. Es decir, los Estados tienen la legislación a su favor para evitar que se produzca un negocio a costa del virus aparecido en Wuhan.
Lucro y estrategia
La pandemia del coronavirus ha puesto en relieve el conflicto que genera el lucro a través de la venta de fármacos. En fechas en las que cada día los muertos aumentan por millares, la frivolidad de saber que la pandemia solo terminará en los países que puedan sufragar los gastos ha impulsado un cambio de conciencia sobre las dinámicas de esta industria.
Casos como el actual nos recuerda a lo que pasó con medicamentos para la hepatitis C, con inmunoterapias contra el cáncer o los tratamientos para el sida. Es un problema no resuelto.
La historia del alto precio y las barreras de acceso, y se repite de manera constante. Es el funcionamiento habitual, tenemos un sistema en el que sacan beneficio por encima del bien común".
Por ejemplo, con medicamentos para leucemias, las empresas los sacan para un grupo de pacientes muy pequeño, porque así obtienen exenciones fiscales, la producción es más acelerada..., pero más adelante le añaden nuevas indicaciones y de esta manera pueden volver subirle el precio y ampliar la patente", comenta Ramón Gálvez, que cuenta cómo las farmacéuticas aplican un criterio –el cual tilda de injusto–, para calibrar el precio de un medicamento: "Lo llaman el precio por valor.
No te cobran por lo que ha costado investigarlo, producirlo y distribuirlo, sino por el beneficio que obtienes al tomarlo. Si te va a producir una prolongación de la vida, se valora ese aspecto, lo cual es una trampa. Entonces, ¿si un médico opera de apendicitis a un niño y le salva la vida, cuanto habría que pasar de factura?", se pregunta irónico este neurólogo.
De esos 50, no tendrán éxito ni el 10%, y habrá un porcentaje de inversión económica que se pierde. En España existe una ley de riesgo compartido, en la que, cuando se investiga un medicamento, si hay aportación pública se puede exigir a la industria que garantice un retorno social.
El problema es que cuando se deja todo en manos privadas estás sujeto a las leyes de mercado".
En EEUU, un fármaco como el Revlimid, que trata la leucemia, puede alcanzar los 20.000 dólares por un suministro de tan solo 30 días, mientras que los destinados a enfermedades raras, como la Luxturna, que trata un tipo de ceguera en los niños, puede rondar el millón de euros.
Hepatitis C en España
El caso más reciente en el que España se topó con la industria farmacéutica tuvo lugar en 2014, con los enfermos de hepatitis C sin poder ser abastecidos. En aquel momento, el tratamiento más efectivo consistía en Interferol y antivirales, un tratamiento exigente y en el que el paciente podía desarrollar muchos efectos secundarios.
El precio que eligió para lanzar el producto fue de 84.000 dólares por paciente y tratamiento en EEUU, 40.000 euros en España. Debido a su coste elevado, el Gobierno de Mariano Rajoy decidió no dar este tratamiento a todos los pacientes, lo que produjo un escándalo que casi lleva a Ana Mato, otrora ministra de Sanidad, ante la Justicia.
"El Sofosbuvir ha ido bajando de precio porque ya hay antiviriales. Ahora no llega a los 8.000 euros, y además sabemos que a Farmaced le costó terminar el producto entre 50 y 80 millones, aunque luego Gilead disparara el precio", lamenta el médico ante este caso en el que hubo 4.000 pacientes que fallecieron sin poder recibir tratamiento.
Los gastos del Estado
En España, donde la Sanidad sufraga los gastos médicos de un paciente ingresado, que las farmacéuticas inflen los precios conlleva un aumento del gasto hasta poner en riesgo la manutención social.
"La evolución del gasto farmacéutico hospitalario con los nuevos medicamento está por encima de 300.000 euros por tratamiento; es el caso del Spinraza, un medicamento para la atrofia espinal, que además beneficia de manera escasa y muy pequeña a los pacientes", recuerda Gálvez.
Los costes que dicen tener para desarrollar una nueva molécula o un medicamento no son reales. El coste mínimo de producción del Remdesivir es de 0,93 dólares la dosis, unos cinco o seis euros el tratamiento. No tiene por qué ser tan cara su venta al público", zanja.
Y en el futuro, la vacuna
Si solo un medicamento ya ha generado toda esta polémica, ¿qué pasará cuando llegue la vacuna?
¿Se podrá distribuir de manera gratuita y universal o habrá un precio disparado para cada paciente?
Según narra Mike Davis en Llega el monstruo, "solo doce compañías farmacéuticas fabrican vacunas antigripales, y el 95% por ciento de su producción se consume en las naciones más ricas del mundo".
Las zonas más pobres, que ahora atraviesan datos muy desesperanzadores sobre el coronavirus, con India como principal foco del mundo, pueden quedar del todo vendidas a los caprichosos designios del mercado.


















