Conflictos mundiales * Blog La cordura emprende la batalla


jueves, 8 de marzo de 2012

De Guindos a Gallardon y un mar de lágrimas

¿Nos hemos caído de un guindo? ¿No? Bueno. Aceptaremos pulpo como animal de compañía. Lo que no debemos hacer es pensar que personas con la carrera terminada hace tiempo, varios masters y posgrados y una larga y dilatada experiencia en la vida política y empresarial (lo que equivale decir expertos en picaresca y chalaneo) lo han hecho. Sería un grave error de consecuencias catastróficas para nosotros. Mucho mejor haríamos en pensar que cuando un político o un chalán de feria ganadera de estos que ocupan el poder en estos momentos,  nos deja caer una aparente memez desde la tribuna del parlamento, se trata de algo cuyas consecuencias están perfectamente estudiadas y se realiza con un fin muy concreto.

 
Alberto Ruiz Gallardón, también conocido en los mundillos del arte transformista como “El Niño de las Lágrimas”, nos  tiró a la cara ayer, una teoría incomprensible e indescifrable, ampliamente jaleada por su bancada y por sus medios serviles, sobre las mujeres y la necesidad de tener hijos o abortar o la "violencia de género contra el derecho de las mujeres a ser maders"... Estoy anonadado, ¡Ahora resulta que el aborto es obligatorios y yo sin enterarme! ¡No puede ser! Hay que hacer que sea voluntario cuanto antes. Porque si no... ¡Se acabará el mundo! "Pa" retorcerse y revolcarse de risa... Yo, la verdad, en esto de los abortos no soy ningún experto, porque, por más que lo he intentado alguna vez, jamás he conseguido quedarme embarazado, ni con la fecundación in vitro y, por ese motivo, no me gusta mucho tocar el tema y prefiero dejar ese debate en manos de personas directamente relacionadas con él. Sobre todo mujeres, que son las que sufren en primera persona las horribles consecuencias y secuelas psicológicas que debe traer un embarazo no deseado y la necesidad de tener que desprenderse de algo vital que crece en su interior y que es parte de su ser. Pienso que la decisión no debe ser fácil y que, por el contrario, resultará dolorosa y traumática para la persona que deba tomarla.
 
Las militantes de ese sector cavernario que gira en torno al Foro de la Familia, la Conferencia Episcopal y demás refugios ostracistas e inquisidores, nos presentan a las mujeres que se ven en la necesidad de abortar como irresponsables e inhumanas incapaces de valorar la vida que crece en su interior, demostrando con ello, no solo su lejanía de la realidad social del ciudadano actual, sino su total desconocimiento de la naturaleza humana y del sentir de las personas. Porque, hasta la persona más vil del universo, tiene la capacidad de sentir y de sufrir y, aunque a veces se encuentren en lo más recóndito de las oscuridades del ser, la capacidad de amar y sentir remordimientos. Pero de esto, este sector tan encriptado en nuestra sociedad, ha dado pruebas más que suficientes de su ignorancia.
 Sin duda alguna, desprenderte de una vida que se está formando en tu interior debe suponer un trauma y una difícil decisión que debe ser muy dolorosa para quien tiene que tomarla. No quiero, por tanto, añadir más presión a aquellas que tienen que tomarla y el  recurrir a esto para producir un determinado efecto mediático, es algo que me parece propio de indeseables como los que otros indeseables han puesto en nuestro gobierno.
Porque, no os quepa duda, detrás de la incomprensible declaración del Ministro Lagrimoso, lo que hay es un intento de manipulación mediática para desviar la atención de los problemas y medidas que el gobierno está tomando y de las que en el mismo día de hoy han anunciado.
Los medios denominados progresistas y la izquierda ñoña, esa que dice que mis modos son toscos, groseros e insultantes (creo que no hace falta decir por donde me paso yo eso) y que ha firmado un manifiesto de condena contra Siria, pero que, en cambio adora Guantánamo o mira para otro lado; en seguida toma el testigo y entra al trapo como un Miura y le hace el juego (no sé si de forma consciente) a la derecha neofascista y retrograda que nos está dejando el estado como unos zorros apaleados y que si no nos pone cadenas y bola de hierro será porque hay otra izquierda, social y luchadora que se lo va a impedir. Porque por esta izquierda ya de geriátrico y amor libre en Hippie Darling, nos llevan a las mazmorras que los rebeldes libios han construido para los gadafistas y contra las que ellos todavía no han firmado ningún manifiesto.
Desde hace varios días, en círculos populares se sabía que Gallardón iba a hacer unas declaraciones en el congreso que iban a levantar polvareda mediática. Si se sabía, ¿No sería porque estaban creadas por el aparato de propaganda con ese fin? Desde luego que sí. En el discurso del ministro se mezclan dos temas de gran sensibilización social (aborto y violencia de género con un tinte de persecución) y se hace a propósito para que levanten ruido mediático y con la intención de provocar justo la reacción social que han provocado, lo que nos demuestra que de inexpertos en manipulación de masas no tienen nada, sino todo lo contrario.
La gran pregunta es de qué quiere el gobierno apartar nuestra atención y la respuesta sería: De todo.  Porque se está acometiendo una transformación de la sociedad hacia posiciones tradicionalistas y ultraconservadoras con una destrucción de todo lo que hasta este momento se ha denominado estado del bienestar que, por cierto, era bastante precario. Se está realizando una toma por parte del partido conservador de todos los medios de información, con la agencia estatal EFE incluida y acosando a los pocos medios de izquierda que había, como Diario Público, al que se ha llevado a la quiebra y la plataforma virtual sufre el acoso y los sabotajes constantes de los hackers del gobierno.
 
Se ha aprobado o está en trámite de ello, una reforma laboral que anula todos los derechos de la clase trabajadora y la lleva, no ya a tiempos de Franco en los que los trabajadores eran considerados con cierta dignidad, sino a tiempos del infame Alfonso XIII, en los que la clase trabajadora vivía con sus amos en estado de servidumbre. Se está recortando en sanidad, en educación, se bajan los sueldos de empleados públicos y se destruyen empresas públicas a una velocidad de vértigo por exigencias de los bancos e inversores.
 
En el mismo día de hoy, el ministro de las guindas nos ha anunciados que se reducirá la inversión pública en un 40% y, siendo esto de la gravedad que es, los medios lo han sobrevolado de pasada sin darle la importancia que merece. Y todo ello, debido a las declaraciones del ministro de las lágrimas, don Alberto Ruiz Gallardón. ¿Nos parece poco? Pues hay mucho más que no pongo para no aburrir.
Lo más gracioso son las declaraciones de la izquierda caciquil mayoritaria en el parlamento y representada por la portavocía del Señor Rubalcaba: “Pero, este señor, ¿En qué país vive?”. ¿¡En qué país vive…!? El que no sabe en el país que vive ni en el momento en que está es usted, Señor Rubalcaba. O, ¿Lo sabe muy bien y se agarra a la cuerda?
En fin. Vista la poca gracia que tienen los mengues, llamaremos al héroe de Fukushima de la caverna mediática, el académico antifeminista, Ignacio Bosque, para que desfaga el entuerto.

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