“No sabíamos que hiciera falta”, ha dicho Rajoy
Las multas que el Partido
Popular de Valencia ha estado acumulando durante veinticuatro años a
causa de su febril actividad se guardaban, según parece, en una caja de
latón que Mari Carmen García Fuster, mano derecha de Rita Barberá,
guardaba en su propio domicilio y en cuya etiqueta podía leerse
“Recreo”, una palabra en clave que podría hacer referencia a los
presupuestos destinados a la construcción de colegios en la Comunidad
Valenciana y con los que se habrían estado pagando no solo los
apartamentos, los yates y el marisco de los dirigentes sino también las
sanciones y los recursos para mantener abiertas las barras y los
reservados de los diferentes ayuntamientos populares.
Junto a las multas se han
encontrado también notas y recibos muy reveladores, como la compra de
trescientas cajas de whisky cargadas a la partida fantasma de siete
camiones cuba de hormigón para unos barracones de secundaria, o las dos
toneladas de rimmel incluidas en un albarán que confirmaba la entrega de
dos paquetes de tiza por setecientos ochenta mil dólares canadienses.
La exalcaldesa de Valencia,
Rita Barberá, ha negado estar al corriente de esa actividad ilegal de su
partido, y atribuye la alegría, los centollos, los automóviles de gran
cilindrada, la euforia sexual y el éxito financiero de sus concejales a
“la propia recuperación económica liderada por el timonel Mariano Rajoy”
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR TU OPINION-THANKS FOR YOUR OPINION