Una inteligente receta contra la “procrastinación”, el mal que consiste en dejarlo siempre todo para más adelante.
¿Has deseado alguna vez materializar un sueño y sentido casi al instante que el empeño es inasumible lo mires por donde lo mires?
¿Te has sentido alguna vez como el pobre Sísifo, empujando colina arriba la gigantesca piedra que, una vez alcanzada la cima, rodará de nuevo hasta el valle haciendo inútil el esfuerzo?
¿Ves cómo pasan y pasan los días sin acometer esa tarea que sabes que no deberías posponer por más tiempo, pero inevitablemente siempre relegas a mañana?
Todos hemos sido alguna vez presa de la procrastinación, ese mal endémico tan propio de nuestra especie que consiste en dejarlo siempre todo para más adelante, unas veces por simple pereza, y otras por la abrumadora magnitud de aquello que hemos de hacer.
Para cuando eso te ocurra, te propongo la eficaz estrategia del “Sólo por hoy”. Porque el peso de una responsabilidad que ha de ser sostenida en el tiempo, quizás durante años, puede resultar insoportable para la mayoría. Pero todos podemos sentirnos capaces de afrontar casi cualquier carga si se trata sólo de un día.
Porque si el itinerario es tan largo que no le adivinamos el final seguramente nos sintamos incapaces de echar a andar. Pero cualquiera puede dar el primer paso de un camino, por tortuoso y pedregoso que éste sea, si sabemos que no se extenderá más allá de hoy.
Ser un héroe toda la vida es una perspectiva que carece de atractivo para la mayor parte de la gente. Sin embargo no conozco a nadie a quien no le gustaría ser un héroe por un día. Ahí va el manual concentrado del héroe por un día en tres pasos:
- Sólo por hoy desbordaré amor a todas las personas que la vida ponga en mi camino sin importarme qué traen consigo, ya sea amor o dolor.
- Sólo por hoy aprovecharé cada minuto que me ha sido concedido, haciendo aquello que debo hacer para alcanzar mi propósito, sin ponerme excusas, ni a mí mismo ni a los demás.
- Sólo por hoy prometo no rendirme en la batalla por conquistar mis sueños. Quizás mañana las circunstancias me obliguen a hundir la rodilla en tierra y claudique, pero no lo haré hoy.
Eso me parecía.
Cópiatelas en un papel, déjalas sobre tu mesita de noche cuando te acuestes y mañana cuando te levantes, léelas de nuevo.
Sólo por hoy.
Sígueme en:
www.facebook.com/yosoydioslibro
www.twitter.com/YosoyDioslibro
Te interesa:
>>La incomprendida paradoja del amor
>>Pedid y se os dará

No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR TU OPINION-THANKS FOR YOUR OPINION