BBVA y Santander lanzan el "Préstamo Manifa"


Los manifestantes españoles podrán seguir asistiendo a las protestas contra el Gobierno sin temor a no poder hacer frente a las cuantiosas multas que la nueva Ley de Seguridad Ciudadana puede imponerles a partir de ahora.


BBVA y Santander ofrecen desde hoy mismo una atractiva y “revolucionaria” línea de créditos especialmente diseñados para que cualquier ciudadano indignado pueda abonar las sanciones de la nueva ley de “orden público” recién excretada por el ministro Ruiz Gallardón.


El Préstamo Manifa se puede solicitar desde la recepción del mismo hospital en el que el manifestante haya acudido con la cabeza abierta, y el interés del crédito no estará relacionado, en ningún caso, con el número de puntos de sutura que necesite el alborotador para cerrar su herida.


 “Un manifestante con 47 puntos de sutura en la cabeza no tiene por qué pagar más que otro con solo diecisiete”, ha señalado el presidente del Santander, Emilio Botín. “Un 47 % de interés sería estupendo para nosotros, pero nos da cosa”, ha añadido el presidente del BBVA.


Los requisitos para la obtención del Préstamo Manifa son extremadamente sencillos, pues basta con hacerse el harakiri en presencia del director de la sucursal y de un traficante de órganos colegiado.


Tanto el ministerio del Interior como el del Justicia ven con buenos ojos la iniciativa de la banca aunque le achacan demasiada teatralidad al hecho de que el solicitante tenga que abrirse el vientre con una katana.


 “El harakiri es antiguo”, puntualiza Ruiz Gallardón.