
La presunta coautora del asesinato y la víctima, cuando aún se llevaban bien.
Quizás recuerden ustedes la historia de Nevenka Fernéndez, suecedida en Pônferrada, provincia de León, muy cerca de Astorga. El entonces alcalde de Ponferrada, auténtico cacique local, tiene un amigo del alma, que ha sido también su socio en muchos negocios. El socio y amigo tiene una hija, y el alcalde, para hacerle el favor al amigo, enchufa a la hija y la mete en listas para el consistorio. La chica no tenía experiencia laboral y se ve de la noche a la mañana ganando seis mil euros. La chica al parecer es muy ingenua y asegura que no se da cuenta de por qué ha entrado allí. La chica, que tiene veintipocos años, inicia una relación con el alcalde, de casi sesenta. Y como suele ocurrir en estos casos, la chica se cansa al poco y se va con un chico de su edad. En ese momento empieza el acoso. La lógica( ilógica) de Ismael era: Si yo te he puesto aquí, yo te saco de aquí. Y empezó a hacerle la vida imposible. Todo el asunto está narrado en un libro de Juan José Millás. Narrado, eso sí, desde la versión de Nevenka.
«Aquello fue un ajuste de cuentas dentro del PP. Ismael Álvarez era una persona muy ambiciosa. Llegó a verse como consejero de la Junta de Castilla y León y no calculó los posibles daños colaterales. Se ganó muchos enemigos y le acabaron pasando factura», cuenta un veterano periodista berciano sobre lo ocurrido entre 1999 y el 2003 en Ponferrada.
Vayamos ahora al caso Isabel Carrasco que muestra muchas similitudes con el caso Nevenka. Isabel Carrasco en algún momento es muy amiga del inspector jefe de Policía en Astorga Pablo Antonio Martínez . Se especula con que haya habido una relación sentimental entre ellos ( más adelante daré detalles). Fuentes del propio PP hablan de una relación ” demasiado estrecha” .En cualquier caso, sucede algo parecido a lo de Nevenka. Monserrat entra a trabajar en la Diputación y también en listas del PP, siendo muy joven ( veintiseis años) y entra gracias a la “afinidad familiar” que su familia tiene con Isabel Carrasco.
En algún momento y no se sabe bien por qué, sucede como con Nevenka, La lógica es la misma: yo te puse aquí, yo te saco de aquí. No se sabe si la relación con el padre se deterioró o si hubo un problema entre las dos. Ni se sabrá. En cualquier caso, existe un despido que fue improcedente. Y eso se admite desde la propia Diputación.
Montserrat Triana, militante del PP, odiaba a Carrasco. En León eso era sabido, es sabido. Montserrat había sido trabajadora de la institución provincial en los tiempos en los que su relación con Carrasco era de ‘afinidad familiar’. Y lo de “ afinidad familiar” lo dicen las propias fuentes policiales.
Miembros del Partido Popular han asegurado que había una “buena relación personal” retorcida más tarde por enfrentamientos que dan de lleno en lo personal.
Del cariño al odio hay un paso. Hace tres años la “afinidad familiar” se deteriora y entonces Carrasco decidió prescindir de Montserrat como colaboradora de la institución porque la relación personal con su familia se había roto.
En el propio PP dice que fue un despido “personal y no profesional”.
Presidenta y 12 cargos más. 150.000 euros anuales, más dietas.
Y la familia nunca se lo perdonó.
Cuando Montserrat Triana fue despedida se llevó una indemnización “muy importante”.Isabel Carrasco no se mostró conforme con la liquidación. Y empezó un pleito con la Diputación. En cualquier otro caso no se habría hecho algo así. Montserrat tuvo que devolver casi 60.000 euros y perdió su piso, al menos, así lo aseguran desde las filas populares.
Esa situación tan dura se complicó con otra historia personal que afectaba directamente a la madre de la despedida, funcionaria de la Diputación.
El marido de la hoy acusada por el crimen (inspector jefe de la Policía Nacional en Astorga) tenía una estrecha relación personal con Isabel Carrasco. Demasiado estrecha, dicen en el PP. La madre de la familia González, que se siente humillada por toda la historia, descerrajó cuatro tiros a Isabel Carrasco. Su hija le acompañaba.
Pero hay algo que llama la atención: La forma en que se asesinó a Carrasco. La autora material fue la madre de la chica, que descerrajó varios tiros sobre Carrasco, y la remató cuando estaba en el suelo
El catedrático de Personalidad de la Universidad de Barcelona, Antonio Andrés Pueyo, asegura que “normalmente en este tipo de sucesos si no están dentro del ámbito de terrorismo es muy raro que sean cometidos por una mujer”. Además, asegura que “lo habitual es que un hombre mate a otro hombre puesto que en el caso de las mujeres este tipo de crímenes se relegan a sus propios hijos”.
Por su parte, el psiquiatra forense Lluis Borrás declara que lo normal es que las mujeres usen veneno u otro tipo de sustancias puesto que son menos violentas que los hombres y, normalmente, no tienen armas propias.
Borrás afirma, además, que el hecho de que la persona remate el disparo es una señal de que “la asesina tiene mucho odio dentro” y que un crimen de estas características “sólo puede ser pasional o por venganza”.
No obstante, ambos expertos consideran que todavía es pronto para establecer el perfil psicológico de la asesina. Es necesario tener en cuenta la posible relación con la víctima y el móvil del crimen.
Dado que la asesina material fue la madre, el rumor que corre en Astorga sobre la posible relación entre Carrasco y el inspector jefe ha vuelto a cobrar fuerza.

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