Conflictos mundiales * Blog La cordura emprende la batalla


viernes, 7 de septiembre de 2012

NO HAY NADA QUE CELEBRAR, SEGUIMOS CAMINO DEL ABISMO



De la actual situación económica, política, y social que estamos viviendo y sufriendo, no sólo me duele comprobar las nefastas consecuencias que dicha situación está provocando en las clases populares y en la salud democrática del país, sino también la enorme confusión y desorientación que anida en buena parte de la ciudadanía, fruto de la tremenda manipulación y deformación de la realidad que los medios de comunicación sistémicos están ocasionando en la sociedad.

El último ejemplo lo estamos viendo tras la euforia desatada en los medios de comunicación a raíz de la visita de Angela Merkel y, sobre todo, después de las declaraciones realizadas por Mario Draghi desde la sede del BCE en Frankfurt. Las declaraciones de Draghi, uno de los principales responsables de la "crisis" financiera actual, no cambian en absoluto la situación de fondo de la economía española ni mucho menos resuelve la llamada falsamente "crisis de la deuda". Draghi afirmó ayer que el BCE compraría la deuda soberana de los países con problemas de financiación hasta que sus primas de riesgo alcancen niveles sostenibles.

 Pues bien, esto que anunció Draghi  y que se nos vende como una noticia extraordinaria, lo lleva haciendo el BCE desde el inicio de la crisis, también con la deuda de España, sin que se hayan resuelto los problemas de la eurozona, más bien al contrario. El BCE comprará deuda en el mercado secundario, y nó como debería hacer, comprando directamente la deuda a los Estados al 0,75% de interés, como hace con los Bancos privados. Esa compra de la deuda anunciada solo afecta a los bonos con vencimientos de entre uno y tres años; pero no ha dicho nada de los bonos a 10 años, que es donde España le está pagando a los "mercados" unos intereses totalmente insostenibles de más del 6%. Además esa compra de deuda estará sometida a "unas estrictas condiciones" y a condición de que "los gobiernos activen los mecanismos de estabilidad de la eurozona", en palabras del propio Draghi.

 Traducido a nuestro lenguaje esto quiere decir que el BCE utiliza la compra de la deuda para chantajear a los Estados con el fin de imponer las "políticas de austeridad", que no tienen otra finalidad que desmantelar el Estado del Bienestar, acabar con la protección social, y reducir los salarios. (¿Alguien me puede decir cuál es el motivo de la "euroforia" mostrada en los medios de comunicación españoles?).

Pero lo más importante y lo más dramático de la comparecencia de ayer de Draghi, es que ha puesto como condición inexorable para que el BCE actúe que España pida el rescate total de su economía. Esta es una de las peores noticias posibles para nuestro país. España es un país intervenido de facto desde que en mayo de 2010 el presidente Rodríguez Zapatero cedió oficialmente a las presiones de la Troika y comenzó a aplicar, sin ningún mandato popular para ello y sin consultarlo con los ciudadanos, las llamadas "políticas de austeridad" con una doble finalidad: salir de la crisis y que España no fuera rescatada.

 Más de dos años después, Mariano Rajoy, sin ningún mandato popular para ello tampoco porque ocultó a los ciudadanos sus verdaderas intenciones, continuó e implementó las mismas políticas de "austeridad", rescatando Bancos y eliminando el gasto público y social. Pues bien, pese a repetir miles de veces que estas políticas son "inevitables para salir de la crisis", no sólo estamos peor que nunca sino que el temido "rescate" de España es ya inminente. (¿No se dan cuenta los ciudadanos que son precisamente estas criminales políticas de recortes las que nos están llevando a la ruina, y que si se aplican es únicamente porque benefician a los Bancos y las empresas  transnacionales que son quienes dirigen realmente nuestras "democracias"?).

Ser "rescatado" como país significa que el gobierno pierde de forma oficial y total su soberanía económica. Significa que la Troika toma de forma antidemocrática el mando del país. Significa que los recortes que sufrimos las clases populares se van a multiplicar. Y confirma, aunque algunos se empeñen desde su ceguera ideológica en decir lo contrario, que España sigue el mismo camino que Grecia. 

¿A qué se debe entonces ese falso optimismo mostrado en los editoriales y portadas de los periódicos, o en las tertulias de radio y televisión tras las palabras de Draghi?. Principalmente a tres motivos: El primero es desmovilizar a los ciudadanos ante el "otoño caliente" que han anunciado los sindicatos y demás organizaciones y movimientos sociales (y que en septiembre tiene su fecha clave el 15S) tratando de convencernos de que hay "brotes verdes" tras la decisión de Draghi.

El segundo es preparar a los ciudadanos para encajar el rescate, vinculando como un hecho positivo el rescate a la compra de deuda; "el rescate es bueno porque así el BCE intervendrá y se acabará el problema de la prima de riesgo". Y el tercero es "rescatar" a Mariano Rajoy y al PP; no hace falta decir que si le quedaba un ápice de credibilidad y liderazgo al presidente del gobierno se verá fulminado en cuanto el rescate se haga oficial, justo ahora, cuando hay un riesgo claro de fractura en el seno del PP.

No hay ningún motivo para el optimismo. Las palabras de Draghi y la visita de Merkel no hacen más que profundizar en los recortes y en la recesión económica de España y de los países del sur. Podemos seguir mirando para otro lado, podemos seguir negando la realidad e ilusionarnos viendo "brotes verdes" donde no hay más que mentiras, pero la suerte de las clases populares está echada. Los recortes impuestos no tienen marcha atrás porque obedecen a un nuevo modelo trazado para el futuro de Europa. Dentro del euro no hay una solución digna para la clase trabajadora. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

GRACIAS POR TU OPINION-THANKS FOR YOUR OPINION