El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha relacionado este martes por la mañana el aborto con el terrorismo de ETA en una rueda de prensa convocada para dar detalles de una operación contra la banda en la que han sido detenidos seis presuntos miembros en Francia.
Cuando ha llegado la tanda de preguntas, varios periodistas han cuestionado al ministro acerca de otros temas de actualidad, como el aborto y la suspensión de la imputación de la Infanta por parte de la Audiencia de Palma. Díaz, que quería primero contestar a las preguntas relacionadas con la operación policial, ha ido contestando que todos los temas que no estuvieran relacionados con la detención de los etarras se contestarían al final de la rueda de prensa. Preguntado por el aborto, ha dicho que eran dos temas muy diferentes, para matizarlo luego: "Tiene algo que ver, pero no demasiado", ha sentenciado.
Posteriormente, y dada la polémica levantada, el ministerio del Interior ha hecho pública una nota matizando las declaraciones de Díaz y negando haber comparado terrorismo y aborto: "En ningún momento el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha querido establecer una comparación entre las personas que deciden abortar y los terroristas etarras. La voluntad del ministro era contestar más tarde la pregunta relacionada con el aborto para evitar que se mezclara con las cuestiones vinculadas con la operación antiterrorista. De hecho, así ha sido. El titular de Interior, tras responder a las preguntas relacionadas con la detención de seis presuntos etarras, dio su opinión sobre la cuestión del aborto", dice la nota.
Ferviente católico -sus colaboradores diseñan su agenda para que no falte ningún día a misa-, no es la primera vez que el ministro levanta polémicas con sus declaraciones.
El pasado marzo indignó a los colectivos de homosexuales al asegurar que los matrimonios entre personas del mismo sexo "no garantizan la pervivencia de la especie".
Díaz ha aprovechado para apoyar al ministro de justicia, Alberto Ruiz Gallardón, en la reforma de la ley del aborto. "Estoy totalmente de acuerdo con la opinión del ministro de Justicia. Apoyo de la A a la Z todo lo que dijo y cómo lo dijo".
La número dos del PSOE, Elena Valenciano, ya le ha pedido una rectificación a Fernández Díaz. El ministro era este martes al mediodía uno de los prinicipales temas de conversación en la red social Twitter, donde muchos usuarios pedían su dimisión.
También la vicepresidenta primera del Congreso y compañera de partido del ministro, Celia Villalobos, ha exigido este martes "una rectificación en toda regla" por su comparación "impresentable" del aborto con ETA. "Espero que [el ministro] se haya equivocado porque me parece un error gravísimo que no comparto en absoluto", ha manifestado a los periodistas Villalobos, para quien comparar "cualquier cosa con ETA es impresentable".
Cuando ha llegado la tanda de preguntas, varios periodistas han cuestionado al ministro acerca de otros temas de actualidad, como el aborto y la suspensión de la imputación de la Infanta por parte de la Audiencia de Palma. Díaz, que quería primero contestar a las preguntas relacionadas con la operación policial, ha ido contestando que todos los temas que no estuvieran relacionados con la detención de los etarras se contestarían al final de la rueda de prensa. Preguntado por el aborto, ha dicho que eran dos temas muy diferentes, para matizarlo luego: "Tiene algo que ver, pero no demasiado", ha sentenciado.
Posteriormente, y dada la polémica levantada, el ministerio del Interior ha hecho pública una nota matizando las declaraciones de Díaz y negando haber comparado terrorismo y aborto: "En ningún momento el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha querido establecer una comparación entre las personas que deciden abortar y los terroristas etarras. La voluntad del ministro era contestar más tarde la pregunta relacionada con el aborto para evitar que se mezclara con las cuestiones vinculadas con la operación antiterrorista. De hecho, así ha sido. El titular de Interior, tras responder a las preguntas relacionadas con la detención de seis presuntos etarras, dio su opinión sobre la cuestión del aborto", dice la nota.
Ferviente católico -sus colaboradores diseñan su agenda para que no falte ningún día a misa-, no es la primera vez que el ministro levanta polémicas con sus declaraciones.
El pasado marzo indignó a los colectivos de homosexuales al asegurar que los matrimonios entre personas del mismo sexo "no garantizan la pervivencia de la especie".
Díaz ha aprovechado para apoyar al ministro de justicia, Alberto Ruiz Gallardón, en la reforma de la ley del aborto. "Estoy totalmente de acuerdo con la opinión del ministro de Justicia. Apoyo de la A a la Z todo lo que dijo y cómo lo dijo".
La número dos del PSOE, Elena Valenciano, ya le ha pedido una rectificación a Fernández Díaz. El ministro era este martes al mediodía uno de los prinicipales temas de conversación en la red social Twitter, donde muchos usuarios pedían su dimisión.
También la vicepresidenta primera del Congreso y compañera de partido del ministro, Celia Villalobos, ha exigido este martes "una rectificación en toda regla" por su comparación "impresentable" del aborto con ETA. "Espero que [el ministro] se haya equivocado porque me parece un error gravísimo que no comparto en absoluto", ha manifestado a los periodistas Villalobos, para quien comparar "cualquier cosa con ETA es impresentable".
Es tan escandaloso que el "ministro" -que tan clerical es- debería aplicarse el consejo de Cristo: "Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños."
ETA, el aborto y el ministro
Coherente con su afirmación, el ministro nacional católico, y caótico, debería proceder a la inmediata detención de los miles de comandos individu...ales formados por mujeres que un doloroso día de su vida decidieron abortar.
El todavía ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, considera que el aborto y la banda terrorista ETA, con sus 874 asesinatos, “tienen algo que ver, aunque no demasiado”.
No cabe rectificación ni corrección posible: el ministro ha dicho lo que piensa, con la verdad que tienen las primeras declaraciones.
Me puede doler esta comparación infame, pero no me sorprende. Un conmilitón de Fernández Díaz, el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, se ha referido al aborto como “un Holocausto silencioso”, y son varios los miembros de la jerarquía de la Iglesia católica española que han considerado el aborto peor que un asesinato y equiparable a las matanzas sistemáticas de judíos -de homosexuales y gitanos, que también las hubo-, realizadas por los nazis.
Últimamente, al PP todo le parece etarra o nazi. Sin embargo, hemos visto como el pasado fin de semana un grupo de ciudadanos indignados contra el desahucio se situaban pacíficamente delante de la casa de Floriano en Cáceres, sin que hayan tenido que pasar los camilleros a llevarse no ya seis millones, ni un solo judío gaseado.
Sabemos de mujeres que han abortado y estamos convencidos, como lo están ellas, de que no forman parte de ninguna grupo de la banda terrorista ETA, que no han matado a nadie, no han secuestrado a nadie y no han extorsionado a nadie; que no han sembrado ni odio, ni muerte ni miedo. Tampoco las mujeres que abortan han colaborado, en silencio o a gritos, en los exterminios de Auschwitz, Birkenau o Treblinka.
Coherente con su afirmación, el ministro nacional católico, y caótico, debería proceder a la inmediata detención de los miles de comandos individuales formados por mujeres que un doloroso día de su vida decidieron abortar.
No tiene sentido explicarle al ministro el desgarro que un aborto supone para toda mujer, ya sabemos que a estos les interesa más el feto, porque dicen que es de Dios, que la madre, que es humana, y que pueden llegar a que se muera la madre con tal de que el feto nazca malformado o con un padre violador. Que nazcan bebés con malformaciones que luego Gallardón no les aplicará la Ley de dependencia, convertida en una escombrera a estas alturas del partido.
No dimitirá el incompetente ministro y ya estará recibiendo a estas alturas encendidos apoyos ultras por ese pensamiento “sin complejos”, tan en boga de un tiempo a esta parte.
No sé, resulta cansado este ejercicio constante por explicar lo obvio, que como sabemos es lo más costoso de establecer, pero ¿cree el todavía ministro Jorge Fernández Díaz que una mujer que decide abortar “tiene algo que ver”, por ponérselo fácil, con los etarras que pegaron un tiro en la nuca a su compañero de partido Miguel Ángel Blanco, esposado con las manos por detrás, de rodillas, totalmente indefenso?
(José María Calleja)
ETA, el aborto y el ministro
Coherente con su afirmación, el ministro nacional católico, y caótico, debería proceder a la inmediata detención de los miles de comandos individu...ales formados por mujeres que un doloroso día de su vida decidieron abortar.
El todavía ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, considera que el aborto y la banda terrorista ETA, con sus 874 asesinatos, “tienen algo que ver, aunque no demasiado”.
No cabe rectificación ni corrección posible: el ministro ha dicho lo que piensa, con la verdad que tienen las primeras declaraciones.
Me puede doler esta comparación infame, pero no me sorprende. Un conmilitón de Fernández Díaz, el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, se ha referido al aborto como “un Holocausto silencioso”, y son varios los miembros de la jerarquía de la Iglesia católica española que han considerado el aborto peor que un asesinato y equiparable a las matanzas sistemáticas de judíos -de homosexuales y gitanos, que también las hubo-, realizadas por los nazis.
Últimamente, al PP todo le parece etarra o nazi. Sin embargo, hemos visto como el pasado fin de semana un grupo de ciudadanos indignados contra el desahucio se situaban pacíficamente delante de la casa de Floriano en Cáceres, sin que hayan tenido que pasar los camilleros a llevarse no ya seis millones, ni un solo judío gaseado.
Sabemos de mujeres que han abortado y estamos convencidos, como lo están ellas, de que no forman parte de ninguna grupo de la banda terrorista ETA, que no han matado a nadie, no han secuestrado a nadie y no han extorsionado a nadie; que no han sembrado ni odio, ni muerte ni miedo. Tampoco las mujeres que abortan han colaborado, en silencio o a gritos, en los exterminios de Auschwitz, Birkenau o Treblinka.
Coherente con su afirmación, el ministro nacional católico, y caótico, debería proceder a la inmediata detención de los miles de comandos individuales formados por mujeres que un doloroso día de su vida decidieron abortar.
No tiene sentido explicarle al ministro el desgarro que un aborto supone para toda mujer, ya sabemos que a estos les interesa más el feto, porque dicen que es de Dios, que la madre, que es humana, y que pueden llegar a que se muera la madre con tal de que el feto nazca malformado o con un padre violador. Que nazcan bebés con malformaciones que luego Gallardón no les aplicará la Ley de dependencia, convertida en una escombrera a estas alturas del partido.
No dimitirá el incompetente ministro y ya estará recibiendo a estas alturas encendidos apoyos ultras por ese pensamiento “sin complejos”, tan en boga de un tiempo a esta parte.
No sé, resulta cansado este ejercicio constante por explicar lo obvio, que como sabemos es lo más costoso de establecer, pero ¿cree el todavía ministro Jorge Fernández Díaz que una mujer que decide abortar “tiene algo que ver”, por ponérselo fácil, con los etarras que pegaron un tiro en la nuca a su compañero de partido Miguel Ángel Blanco, esposado con las manos por detrás, de rodillas, totalmente indefenso?
(José María Calleja)



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