En
el jardín de una iglesia se puso un nacimiento.
Durante la noche, un
perrito callejero buscó refugio y se acostó junto al muñeco que
representa al niño.
La estampa fue tan
tierna que decidieron dejarlo todo el tiempo que duró dormido, y al
despertar, no lo echaron, sino que le dieron la noticia que ya tenía un
hogar, un miembro de la iglesia lo adoptó.
El amor no se predica, se
practica...


No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR TU OPINION-THANKS FOR YOUR OPINION