El gobierno nos ha vuelto a mentir una vez más. La luz eléctrica volverá
a subir a partir de enero. No es nada nuevo, lo lleva haciendo año tras
año desde hace décadas, con especial intensidad desde que se
"liberalizara" el sector en 2003. El panorama en torno a las eléctricas
en el corrupto régimen español es el siguiente:
Sólo en el periodo 2006-2011 la factura de la luz que consumen las
familias españolas aumentó un 70%. Y si lo analizamos desde el año 2002 la luz ha subido un 104%,
según los datos de Eurostat de 2013. España tiene la tercera factura
más cara de los 27 países de la UE. Las grandes empresas eléctricas
españolas doblan el margen de beneficios
de las grandes compañías eléctricas europeas. A pesar de la fuerte
caída del consumo desde el inicio de la "crisis", las eléctricas
españolas ganaron 6.316 millones de euros
en 2012, un 0,4% menos que en 2011, en el que alcanzaron los 6.342
millones de beneficios.
Desde el comienzo de la crisis capitalista de
2008, sólo los miembros de los consejos de administración de las tres
mayores eléctricas españolas (Iberdrola, Endesa y Gas Natural-Fenosa) se
repartieron 180,655 millones de euros.
A pesar de estos datos tan obscenos, las eléctricas españolas alegan
que el sector no es rentable, y que sus ingresos son inferiores a sus
gastos de producción eléctrica. Bajo este pretexto, estas grandes
empresas reciben del Estado español el llamado déficit tarifario
para compensar sus "pérdidas". A día de hoy esa deuda ilegítima del
Estado con las eléctricas asciende a más de 26.000 millones de euros,
que debemos pagarles con dinero público de todos los ciudadanos, los
mismos ciudadanos que ya pagamos la tercera factura eléctrica más cara
de Europa.
Les pagamos dos veces. Este robo "legal" es tan escandaloso
que el Tribunal Supremo
no ha tenido más remedio que dictaminar recientemente que las cinco
grandes eléctricas deben financiar en solitario el déficit tarifario.
Esto significa que, de cumplirse la sentencia, o bien la factura
eléctrica tendrá que subir hasta límites que las familias más humildes
no podrán asumir, o bien que los gobiernos PP-PSOE buscarán otra fórmula
para que de manera "legal" el Estado les siga pagando ese "déficit
tarifario". En cualquier caso, ya sea de forma directa, indirecta, o de
las dos formas a la vez pero seremos los ciudadanos los que pagaremos
los privilegios de estas élites que dirigen y gestionan un bien de
primera necesidad y un derecho básico de los ciudadanos.
Todos estos datos son más que suficientes para comprobar el nivel de
corrupción y de expolio público que existe en el régimen borbónico
español. El PP y el PSOE respetan las reglas del libre mercado según
convenga a la burguesía dominante: si hay beneficios, todos van a parar a
los bolsillos de los dueños de las grandes corporaciones empresariales y
financieras; pero si estas grandes corporaciones tienen pérdidas, como
en el caso de las eléctricas o los Bancos, las leyes del mercado se
dejan a un lado para que intervenga el Estado y salga a su rescate
con dinero público, con el dinero de todos nosotros. Se
privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas.
No pueden ser
más cínicos, más miserables y más corruptos. Si los ejecutivos y
consejeros de estas empresas eléctricas dicen que "no son rentables"...
¡pues que se vayan!, que echen el cierre como han tenido que hacer, por
desgracia, decenas de miles de pequeñas empresas y negocios en los
últimos años. Las eléctricas, al igual que todos los demás sectores
estratégicos de la economía, deben estar en manos del Estado.
Defender la nacionalización de los recursos del país también es defender "lo público".
Y esto parece que a muchos se les olvida.
Pero además de todo esto, el mismo día en que el gobierno anunciaba esta
enésima subida de la luz, el Partido Popular en el gobierno ni siquiera
fue capaz de aceptar en el Pleno del Congreso una propuesta del grupo
parlamentario de la Izquierda Plural para impedir que las eléctricas
puedan cortar la luz durante el invierno
a las familias sin recursos o que están atravesando por problemas
económicos. Sólo el año pasado 1,4 millones de hogares sufrieron algún
corte de luz por impago, y la cifra va en aumento. Empobrecen a la
población con sus políticas neoliberales y no sienten ninguna empatía
ni sensibilidad hacia las víctimas que ellos mismos provocan. Su
desprecio hacia los más humildes es indisimulable. Al igual que el
desprecio y el asco que yo siento por este gobierno y por las clases
capitalistas que dominan el régimen plutocrático español.
El de la energía, aunque no sea el único ni mucho menos, es uno de los
sectores donde con más claridad se puede visualizar la trama mafiosa
político-empresarial que reina en España. La lista de políticos y familiares
que ocupan los consejos de administración de las grandes empresas y
Bancos, incluidas las eléctricas, es escandalosa y muy clarificadora.
Esta trama corrupta PP-PSOE-IBEX 35 impide cualquier posibilidad de desarrollar una verdadera democracia en este país por pequeña que sea.
Para que esta posibilidad se pueda dar algún día, es imprescindible arrebatarles el poder a estos enemigos del pueblo trabajador y de la justicia social.
Esta trama corrupta PP-PSOE-IBEX 35 impide cualquier posibilidad de desarrollar una verdadera democracia en este país por pequeña que sea.
Para que esta posibilidad se pueda dar algún día, es imprescindible arrebatarles el poder a estos enemigos del pueblo trabajador y de la justicia social.


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