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jueves, 5 de noviembre de 2015

La mujer que ha vivido más de 30 años de su huerta

La mujer que ha vivido más de 30 años de su huerta

Totalmente desconectada del resto del mundo, Jill no utiliza el agua municipal, ni teléfono ni la televisión y produce su propia electricidad con paneles solares. Vive al lado de un arroyo que le proporciona toda el agua que necesita. Gastó aproximadamente 3.000 $ en construir su casa, la mayoría de ese dinero gastado en techos y suelos.
 
 
 
Jill Redwood junto a uno de sus caballos
 
Escritora y activista medioambiental, Jill Redwood construyó su propia casa en East Gippsland, Australia, utilizando solamente materiales reciclables, paredes de madera, así como reutilización y la técnica de zarzo, de forma totalmente autodidacta. Una mujer que ha aprendido a vivir en armonía con la naturaleza y de la que podemos aprender todos infinidad de cosas. Ha dedicado su vida a la protección del medio ambiente en Australia.



Jill Redwood paneles solares


Hace mas de treinta años que vive una pequeña granja de 15 hectáreas, 60 animales, una casa y un jardín.


La cocina de Jill Redwood

Ella no va al supermercado casi nunca, una vez cada 6 meses, y tiene un promedio de gasto semanal de 80 $, la mayoría de ese dinero se lo gasta en los animales.




Jill Redwood1

Su despensa está llena de conservas, la mayoría de ellas hechas por ella misma. Jill Redwood es vegetariana y solo come comida orgánica. Dependiendo de la temporada, su huerta decide lo que hay de menú.


Jill Redwood estufa y cocina

Casi todos los muebles, ropa o utensilios que usa en su casa son recuperadas de la basura o compradas de segunda mano.


Jill Redwood, su dormitorio

Como ella misma suele decir: “Es increíble las cosas que la gente puede tirar a la basura“.


Jill Redwood2


Su único “lujo” es su conexión a internet, totalmente necesaria para ella hoy día para poder ejercer su activismo medioambiental.



Jill Redwood construcción de su casa



Totalmente desconectada del resto del mundo, Jill no utiliza el agua municipal, ni teléfono ni la televisión y produce su propia electricidad con paneles solares.



 Vive al lado de un arroyo que le proporciona toda el agua que necesita. Gastó aproximadamente 3.000 $ en construir su casa, la mayoría de ese dinero gastado en techos y suelos.



Publicación de ecoinventos.com.






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