Porque yo sin ti huelo a desierto,
a cesta sin panes,
a plato vacío,
a árbol sin hojas, sin ramas, sin nido,
lloro al despertar mi cuerpo sin flores,
poblado de dunas y lleno de valles
de gritas y nada...
Lloro por la masa que crece sin horno
que no quita el hambre
ni a mi ni a nadie,
y lloro a mi sauce por no dar cobijo
porque no hay hojas,
no me mece el aire,
y porque sin ramas no puede haber nido,
no puedo dar sombra ni oír los trinos.
Acojo la nada...
Amanece y busco cerrando los ojos
a ti y a tus manos, tu lengua y tus ganas
porque entonces yo
oleré de nuevo
a tierra mojada,
a pan recién hecho
y en mis brazos ramas
y en mis ojos nidos
y la brisa fresca
por mi selva toda.
Trinidad Grande


No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS POR TU OPINION-THANKS FOR YOUR OPINION