A la que gritó "que se jodan"
EL INFILTRADO: Sentado al lado de la ‘diputada ¡que se jodan!’, otro diputado que tiene su propia historia, Juan Carlos Grau, menorquín, gritaba ‘A trabajar!’…
Así nos cuentan la escena. Los diputados sentados en los escaños frente a las bancadas del PP no tenían ojos ni oídos suficientes para ver y escuchar todos los mensajes que les llegaban. Por un lado, en el estrado del hemiciclo, los anuncios de Mariano Rajoy, que declinaba recorte, tras recorte. Por otro lado, más agresivos, los gritos que lanzaban los diputados ‘populares’ a cada anuncio.
“Llevaban un rato riéndose y jaleándose mutuamente”
Una pareja que pasó al estrellato definitivo en el momento en el que Rajoy anuncia el recorte de la paga de los desempleados a partir del sexto mes porque, dice a trompicones el presidente, quiere ‘incentivarles’ para que busquen trabajo… Porque, aunque son muchos sus compañeros que aplauden, es entonces cuando se contempla a Fabra y a su compañero, excitadísimos, entregados a ‘holliganear’: ella ‘quetejodiendeando’; él gritando, al tiempo que con las manos hace altavoz.
“Llevaban un rato riéndose, jaleándose mutuamente… y en ese momento se dispararon: antes de que Fabra gritara lo de ‘que se jodan’, el otro empezó a gritar también: ‘¡Eso, a trabajar! ¡A trabajar!’”. Algún otro diputado asegura que le oyó decir también “ya era hora” ¿Y quién es este diputado que se ha quedado sin la merecida fama que ya para siempre se ha ganado la diputada Fabra?
“Un hombre de Matas…, un hooligan del PP”
Se trata del diputado menorquín Juan Carlos Grau, que se encuentra en su segunda legislatura. Hemos llamado a Menorca para preguntar por él. Por si fuera que hubiera tenido un mal día, pero fuera generalmente hombre comedido y caritativo con los que lo pasan peor. Nos han contado su pequeña biografía, y no parece que lo del miércoles fuera algo que ha sorprendido a los que le conocen.
“Juan Carlos Grau era el hombre de Matas en Menorca, de su total confianza…, y un hooligan del PP”. Por ahí han empezado a decirnos quienes conocen bien la vida política de la isla. Matas le nombró Delegado del Instituto de Desarrollo Industrial (IDI) para Menorca. “Y como tal –nos cuentan-, lo que se recuerda de él en esa etapa, la que tuvo más responsabilidad y más dinero dependía de él, es que se dedicó a financiar la construcción de naves industriales por todos los municipios. Con un problema…, que las naves que construía el IDI, aunque públicas, eran más caras que las que hacían las constructoras privadas. Vamos, como si las viviendas de protección oficial fueran más caras que las privadas. Claro, nadie las comprababa”.
Naves industriales públicas más caras que las privadasNos dicen que en Menorca “todo el mundo comenta lo que comenta”, pero que nunca se demostró nada contra Grau, “así es que quedó en eso, en rumor, que el PP balear hubiera sacado un dinero de los constructores que hacían las naves industriales a ese costo superior al de las privadas”.
En cualquier caso, lo cierto es que “en agradecimiento a su trabajo, Matas, antes de caer, en las elecciones de 2008 tuvo el detalle de impulsar a Juan Carlos Grau para que saltara a la política de Madrid en las listas del Congreso”. Eso sí, para figurar entre los elegidos para las elecciones del 20N de 2011 lo tuvo más complicado Grau. Su mentor había caído…, de hecho había caído en las manos de la justicia. Y Bauzá, el sucesor de Matas, estaba llevando a cabo una limpia para borrar todo vestigio de su antecesor y sustituirlo por gente propia.
Sobrevivió a su mentor, Jaume MatasEsta pelea por la ‘limpieza étnica’ no fue diferente en Menorca; pero en este caso el Presidente pinchó en hueso: “Grau es de la Agrupación de Ciutadella, que es una agrupación poderosa, y le respaldó por ser uno de los suyos, así es que Bauzá tuvo que tragar con Grau”.
Después de los hechos del pasado miércoles, en Menorca donde, claro, le reconocieron de inmediato cuando le vieron vociferando en el Congreso, partidos de oposición y sindicatos recibieron a Juan Carlos Grau pidiéndole la dimisión. Pillado ‘con las manos en la lana’, aunque yéndose de ‘rositas’ comparado con la que le estaba cayendo a su compañera de ‘fiesta’ Andrea Fabra, que se ha llevado ‘la fama’, Grau tuvo que reconocer que gritó “a trabajar” y “qué cara”, pero niega que se lo dedicara a los parados –aunque de ellos hablaba en aquel momento Rajoy- y también que exclamara “ya era hora!”, refiriéndose a los recortes.
Bueno, pues esto, que aunque sea por justicia, no estaba bien que se quedara el señor Grau con la lana, y sin nada de la fama.
Andrea Fabra, símbolo de esa derecha abominable
Hay una sorpresa (relativa) y una evidencia manifiesta. La evidencia pasa por el “¡que se jodan!”. Al parecer, esa muchachita acaudalada, chulesca sin causa, pronunció esa frase en sede parlamentaria cuando su jefe de fila desgranaba las medidas de ahorro que afectan de plano a millones de trabajadores honrados, en cualquier caso, mucho más que su progenitor.
Sinceramente, no me ha sorprendido el comportamiento tan obsceno como estulto de la tal Andrea Fabra a la que no se le reconoce más mérito que ser hija de un presunto delincuente que se ha aprovechado de sus cargos públicos para enriquecerse. ¡De tal palo tal astilla! Y, de paso, ser la mujer de Juan José Güemes, que todavía tiene por explicar por qué abandonó precipitadamente la vida política para refugiarse en el siempre sospecho Instituto de Empresa.
¡Qué gente! ¡Qué sujetos! Esto es justamente lo que reprueba la sociedad española cuando vomita de su clase política. Nada de servicio público, no; la política como forma de presumir y vivir opíparamente.
Paradigma del ‘pijoterismo’
Andrea, tan mona y pija ella, representa a esa nueva derecha”de escasos años (dentro de un orden) pero que se sitúa cerca del autoritarismo feudal cuando no del fascismo puro y duro. Jalear el hecho de dejar a la intemperie a ciudadanos que no se han enriquecido al socaire de la política o aplaudir recortes que son imprescindibles para la supervivencia de millones de depauperados españoles es algo que supera todos los límites. Que yo sepa esta Fabra todavía no ha presentado la dimisión o sus jefes en el PP no le han fulminado inmisericordemente. No habría durado dos días en una democracia que se estima así misma.
No es la única que abreva en el PP con esos comportamientos. Son hijos (as) directos del aznarismo soberbio y despreciativo donde el único valor es la cuenta corriente o los nickys de marca. No tienen por sí mismos ni un solo voto; se sostienen gracias a las carencias más que evidentes de un sistema que hace agua: el nepotismo y la falta de democracia interna en los partidos.
Responsabilidad de Cospedal y Rajoy
De modo y manera que el mantenimiento de la susodicha en su escaño es ya una responsabilidad directa de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal. No pueden, ni deben, mirar hacia otro lado. Por su propio bien e incluso interés; y mucho más por el interés del Partido Popular; y mucho más, por el bien del sistema y de la Nación.
De lo contrario tendríamos la tentación de que les tienen cogidos por sus partes pudendas.
Lo más que evidente
Lo que no me sorprende en absoluto son los cambios de chaqueta. A tal propósito, me han remitido un vídeo en el que Carlos Dávila, hasta hace unas semanas el máximo defensor de Carlos Fabra, como antes lo fue de Jaume Matas, Franscisco Camps o Zaplana, arremete junto con otra sujeta de su misma cuerda, que durante años hicieron tándem en Intereconomía y ahora encuentran (entre el horror de los profesionales de la casa de Vasile), asiento en Telecinco (cuando abominaron de todo lo que significa esa cadena y su “telebasura”) contra Fabra. ¡Vivir para ver!
¿Acaso entonces se hacía la defensa por precio? ¿Por indicación de sus jefes en aras de los intereses de la casa de Ariza? Porque, la verdad, esto no cuadra.
Pero lo que definitivamente no cuadra es que personajes como Fabra (padre e hija) sigan militando en un partido que se autodefine como honesto, centrista y reformistas.
Siempre creí que Aznar debería fundar otro partido y subir a su carro a todos estos sujetos que abrevan a carrillo lleno bajo unas siglas con demasiadas contradicciones internas….y externas.
Porque, seis meses después, lo único que se ha reformado y reforzado es el hambre del pueblo.
¡Qué gente! ¡Qué sujetos! Esto es justamente lo que reprueba la sociedad española cuando vomita de su clase política. Nada de servicio público, no; la política como forma de presumir y vivir opíparamente.
Paradigma del ‘pijoterismo’
Andrea, tan mona y pija ella, representa a esa nueva derecha”de escasos años (dentro de un orden) pero que se sitúa cerca del autoritarismo feudal cuando no del fascismo puro y duro. Jalear el hecho de dejar a la intemperie a ciudadanos que no se han enriquecido al socaire de la política o aplaudir recortes que son imprescindibles para la supervivencia de millones de depauperados españoles es algo que supera todos los límites. Que yo sepa esta Fabra todavía no ha presentado la dimisión o sus jefes en el PP no le han fulminado inmisericordemente. No habría durado dos días en una democracia que se estima así misma.
No es la única que abreva en el PP con esos comportamientos. Son hijos (as) directos del aznarismo soberbio y despreciativo donde el único valor es la cuenta corriente o los nickys de marca. No tienen por sí mismos ni un solo voto; se sostienen gracias a las carencias más que evidentes de un sistema que hace agua: el nepotismo y la falta de democracia interna en los partidos.Responsabilidad de Cospedal y Rajoy
De modo y manera que el mantenimiento de la susodicha en su escaño es ya una responsabilidad directa de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal. No pueden, ni deben, mirar hacia otro lado. Por su propio bien e incluso interés; y mucho más por el interés del Partido Popular; y mucho más, por el bien del sistema y de la Nación.
De lo contrario tendríamos la tentación de que les tienen cogidos por sus partes pudendas.
Lo más que evidente
Lo que no me sorprende en absoluto son los cambios de chaqueta. A tal propósito, me han remitido un vídeo en el que Carlos Dávila, hasta hace unas semanas el máximo defensor de Carlos Fabra, como antes lo fue de Jaume Matas, Franscisco Camps o Zaplana, arremete junto con otra sujeta de su misma cuerda, que durante años hicieron tándem en Intereconomía y ahora encuentran (entre el horror de los profesionales de la casa de Vasile), asiento en Telecinco (cuando abominaron de todo lo que significa esa cadena y su “telebasura”) contra Fabra. ¡Vivir para ver!
¿Acaso entonces se hacía la defensa por precio? ¿Por indicación de sus jefes en aras de los intereses de la casa de Ariza? Porque, la verdad, esto no cuadra.
Pero lo que definitivamente no cuadra es que personajes como Fabra (padre e hija) sigan militando en un partido que se autodefine como honesto, centrista y reformistas.
Siempre creí que Aznar debería fundar otro partido y subir a su carro a todos estos sujetos que abrevan a carrillo lleno bajo unas siglas con demasiadas contradicciones internas….y externas.
Porque, seis meses después, lo único que se ha reformado y reforzado es el hambre del pueblo.



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